El rol del las instituciones en el neoliberalismo

 

Douglas Cecil North, estadounidense premio Nobel de Economía. Este teórico de la economía burguesa es el padre de la corriente llamada neo-institucionalismo. Su tesis central consiste en afirmar que el éxito de una economía radica en su organización. Las naciones que en el ámbito de su desenvolvimiento histórico han logrado establecer organizaciones eficientes tienen éxito en su proyecto económico. Y por institución se entiende el conjunto de normas y leyes que rigen las transacciones entre los Hombres. El Estado de Derecho. Da como caso el de Inglaterra quien fue la primer nación europea, y de hecho en todo el mundo, quien dio garantías legales a la propiedad privada, especialmente el derecho de autor y las patentes. Este sólo hecho brindó garantías suficientes a los capitalistas que el riesgo ante la incertidumbre que crea un marco jurídico ambiguo fue nulificado. El surgimiento de la revolución industrial del siglo XVII en terreno inglés se explica por ese sólo hecho. La receta entonces para las naciones en desarrollo es que reorganicen sus instituciones estableciendo leyes y normas jurídicas que las vuelvan eficientes en el contexto económico, de tal modo que una reformulación de lo jurídico se traduce en un cambio paulatino de la norma a la legalidad.

 

Así, en las naciones de reciente industrialización como México, donde su proyecto económico parte de un endeudamiento externo que les ata a las directrices  del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, la implementación de políticas neoliberales se han materializado en una "readecuación" de su marco jurídico.

 

El llamado derecho normativo que garantiza que la legalidad y la justicia fueran de la mano, y que era característico de naciones en vías de desarrollo, ha venido en desuso gradual, imponiéndose uno nuevo de tipo positivo que indiferente a la justicia solo se preocupa por que el total de las transacciones de los individuos estén dentro de la legalidad.

 

Esto tiene implicaciones económicas diversas, especialmente en materia fiscal. Se dice que actualmente en México a mitad de las transacciones económicas que realizan los nacionales se dan dentro del ámbito de la economía informal. La economía subterránea o sector informal de la economía es aquel que tiene su origen en la ilegalidad de sus transacciones, por lo que no declara ante el fisco ni grava. Así, por un criterio de tipo normativo apegado a la justicia son actividades económicas ilegales (que no se permiten). Si bien, el Estado de Derecho se reformula se tiene que el tránsito de un marco jurídico normativo a uno positivo conlleva un efecto de especial interés fiscal. Conforme se legalicen estas transacciones podrán declarar y gravar ante el fisco.

 

Un estudio de CEESP reveló que las actividades del llamado sector informal de la economía eran más redituables que las del formal. Si el fisco grava las propiedades, por gasto y por ingreso, al menos por estos dos últimos criterios se tiene que la implementación de normas positivas que procuren, como lo recomienda North, hacer eficientes las organizaciones de este país, conlleva que el ingreso fiscal aumente con la posibilidad de casi duplicarse en el mediano plazo. No importa que se trate de ambulantaje, narcotráfico, contrabando, el derecho positivo -al que gradualmente se acerca el marco jurídico nacional ante las tesis neoliberales-, lo legalizará. Ya en 1993, en una visita que hizo al país otro premio Nobel de Economía de origen estadounidense, Milton Friedman comentó ante los medios de opinión pública respecto al narcotráfico que lo recomendable sería legalizarlo.

 

¿Cuál es el costo de lo anterior? Que la legalización de las transacciones en respuesta a la implementación de un Derecho más positivo conlleva al gradual distanciamiento entre la justicia y la legalidad. Y esto implica que una de las directrices del desarrollo que procura que el desarrollo económico este con base a los lineamientos de Derecho se invierta, de tal forma que parece ser que es ahora el Derecho quien se define respecto a las transacciones económicas de los ciudadanos, quedando como predicado la justicia, la que finalmente se traduce como el costo, lo que la nación sacrifica en aras de la reproducción del capital industrial y financiero internacional.

 

A las tesis de North se contraponen las de un francés llamado Michael Aglieta, quien es uno de los principales precursores de la corriente de la Regulación (Tesis aún más antigua que la del neo-institucionalismo). Corriente francesa del revisionismo marxista quien también postula que el desarrollo económico de una nación se explica a través del tipo de instituciones que le caracterizan, pero que considera que el marco de derecho y su tránsito de lo normativo a lo positivo se da en razón de tratar de frenar y contarrestar la tendencia descendente de la tasa social de ganancia ante la presión de los empresarios en un entorno competitivo de maximizar la tasa privada de ganancia. Las implicaciones de esta ideología son radicalmente distintas a las neoliberales y reformulan el binomio legalidad y justicia, estableciendo otros parámetros del desarrollo pero desde una perspectiva más de tipo social-demócrata.