Obsolescencia prematura del capital y TLCAN

 

La apertura comercial que a raíz de la implementación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte ha gestado que en todos los ámbitos se innoven nuevas tecnologías. Esto desde luego tiene mucha intimidad con la creciente participación sectorial económica de la Inversión Extranjera Directa, la que al instalarse en territorio nacional, trae consigo nuevas técnicas y tecnologías más eficientes que las prevalecientes en el territorio mexicano.

 

Esto implica que para la inversión nacional, las nuevas tecnologías introducidas al país por intereses empresariales extranjeros cauce la devaluación prematura de su capital instalado y operacional. Si una computadora que costó este año 12 mil pesos y tiene un ciclo de vida útil de 10 años, su costo de depreciación  mensual se prorratea entre los meses que abarca su esperanza de vida; esto es en 120 meses, por lo que la pérdida de valor de la computadora al mes es de 100 pesos. No obstante, la inclusión de nueva tecnología en sólo un año (o en menos), ocasiona que esta máquina se vuelva prematuramente obsoleta en un año, lo que obliga a la empresa a desecharla al año o dos (según sus presiones de competitividad), o al menos escalarla a otra versión más reciente. Así, la computadora que tenía un ciclo de vida de 10 años se deprecia en sólo uno o dos, lo que incrementa los costos de operación de la inversión nacional ante la participación de la inversión extranjera.

 

Lo anterior es un caso a citar, pero sucede de manera generalizada en casi todos los sectores de la economía con diferentes tecnologías. En algunos de ellos de forma grave, especialmente en las ramas productivas que presentan un fuerte rezago tecnológico.

 

Esto es parte de la desventaja competitiva que las empresas mexicanas presentanjante las extranjeras, entre otros criterios. El país crece, y con un índice de 4.8% anual (aproximadamente), pero más con producto maquilador que nacional. Es por ello que el crecimiento del PNB se rezaga ante el que experimenta el PIB, que crece más que por la participación de la inversión nacional, por la extranjera.