Cuenta corriente y dependencia tecnológica en México



El resurgimiento de las economías europeas (Comunidad Económica Europea) en el mercado mundial y de Japón es causal principal de la recesión norteamericana. Los Estados Unidos de Norte América habían presentado desde 1939 a 1973 un superávit perentorio de su cuenta corriente en la balanza de pagos, por ello, fue mucho tiempo un país acreedor. Sin embargo, su situación viró 180 grados en 1973 al contraerse fuertemente su mercado internacional como efecto inminente de la crisis del petróleo, por lo que este año irrumpe como fecha nodal para diferenciar en esta economía un cambio radical en su composición de balanza de pagos, pasando a ser un país deudor, de hecho el de mayor deuda externa del mundo.

En México durante el periodo del llamado desarrollo estabilizador (1950 - 1970) y la parte consecuente del periodo comprendido como desarrollo compartido (1970 – 1976), se creo una grave dependencia comercial hacia nuestro vecino del norte. Para entonces el 80% de lo que se exportaba en nuestro país tenía como destino los Estados Unidos de Norte América, y 75% de lo que se importaba provenía del mismo lugar. A raíz de la recesión del dólar iniciada en 1973, el peso a experimentado una constante devaluación de su paridad ante esta divisa. Para 1976 el peso presentó una drástica devaluación quedando la divisa norteamericana valuada en 12.50. Con ello irrumpe en nuestra nación la crisis económica que vendrá acompañándonos hasta la actualidad.

Las administraciones de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, y el actual Presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, han enconado sus esfuerzos en implementar un régimen de promoción a las exportaciones, especialmente las llamadas no petroleras. Así también, la desregulación económica comprende la aceptación por parte de nuestro país de la corriente neoliberal. Las finalidades son dos, romper la grave dependencia comercial que se había creado hacia una solo país (Estados Unidos de Norte América), y terminar con la grave dependencia creada hacia un solo producto (el petróleo).

Dados los esfuerzos, las exportaciones han crecido de manera vertiginosa. Presentan desde 1994 incrementos anuales del 26% en promedio, lo que pone a la nación como la décima potencia mundial con mayor capacidad exportadora. Sin embargo, contrario a otras naciones de reciente industrialización como aquellas pertenecientes a la Cuenca del Pacífico, las importaciones muestran un incentivo al parejo del incremento de las exportaciones, lo que no obstante el cambio de magnitud del volumen de las exportaciones e importaciones, no ha resuelto el perentorio déficit de la balanza de cuenta corriente. ¿A qué se debe esto?

Las exportaciones mexicanas en parte se han incentivado a través de la ubicación en nuestro territorio de importantes empresas maquiladoras (la inversión extranjera directa que capta la nación se destina en su gran mayoría a este tipo de empresas), esto implica que las grandes inversiones extranjeras en el país inviertan en infraestructura que debe ser importada, así también son empresas ensambladoras, lo que producen de forma integrada, ingresa vía importaciones en sus partes desarmadas, la diferencia entre el valor de sus insumos y de sus productos terminados en el valor agregado corresponde al pago de salarios e impuestos. Así, la IED promueve las exportaciones, que de hecho es la especialización de su producción, y a su vez, promueve las importaciones, pues son sus insumos a ensamblar (caso la General Motors Company). Por otra parte, las empresas nacionales, para promover una mayor producción y expandir su capacidad de exportación, se ven en la necesidad de importar bienes de capital (maquinaria y equipo) del extranjero, así el régimen de promoción de las exportaciones para un país con grave dependencia tecnológica del extranjero conlleva a la promoción de las importaciones. En el corto plazo la cuenta corriente toma un valor deficitario, pero es de esperar que en el largo plazo esta razón se invierta generando un superávit a causa del valor agregado en el ensamblage de los productos de exportación.

A su vez, nuestra nación es hoy por hoy la que capta mayor inversión extranjera directa en el mundo, por lo que el valor de la inversión que ingresa se suma a las importaciones corrientes, por lo que en un principio, el régimen de promoción de exportaciones, por el origen externo de la inversión, causa déficit en la cuenta corriente, pero este día a día tenderá a ser menor hasta corregirse e incluso causar un superávit.