El Concepto de Calidad de Vida

 

 

            Para comenzar, hay que dejar claro que los cambios en la economía se relacionan en un proceso de mutua influencia con los cambios en la tecnología. Dada la creciente integración de tecnologías para atender los problemas que presentan el cambio y el crecimiento de la población; la dinámica de los procesos de urbanización y, en general, la búsqueda del bienestar, entra en escena un concepto revolucionario y con él toda una nueva gama de elementos para entender el progreso al final del siglo XX.

Hablar de calidad de vida llanamente, suena un poco abstracto. Para referirse a este concepto, hay que establecer claramente cuál es su interpretación y en qué sentido se utiliza. El mismo nace a mediados de este siglo XX y con él, un vasto número de científicos que le dan diferentes interpretaciones.

            Su nacimiento obedece a la problemática del desarrollo económico que incluye una creciente integración de tecnología derivada del avance científico. Se pretende atender con visión sistemática los problemas que acarrean el progreso tecnológico, el crecimiento de la población, la dinámica de los procesos de urbanización y, en general, la búsqueda del bienestar.

Para medir la calidad de vida no se ha creado una unidad específica y con valor universal para efectuar la correspondiente evaluación. Se han propuesto variedad de alternativas para establecer el nivel de avance o retroceso con respecto al progreso de una sociedad específica, así como para fundamentar políticas de acción.

Sin embargo, “el mejoramiento de la calidad de vida que se plantea como principal objetivo del desarrollo social, económico y cultural, pasa por la búsqueda necesaria de un equilibrio entre la cantidad de seres humanos y los recursos, así como la protección del medio ambiente,…” [1] pues la evolución de la población y sus patrones de crecimiento y de distribución están incidiendo de manera alarmante en la disponibilidad de los recursos naturales y en los diferentes ámbitos del bienestar humano.



             El concepto de calidad de vida tiene una interpretación muy diferente cuando lo emplean hombres cuyas necesidades vitales están satisfechas, como en el caso de quienes viven en los países ricos y altamente industrializados, que cuando lo emplean otros cuya principal preocupación es cómo y dónde alimentarse el día de hoy, como sucede en los países subdesarrollados.

Para estos últimos, el desarrollo económico es urgente y prioritario para lograr un nivel material que logre satisfacer sus necesidades básicas: alimentación, vivienda, vestido, salud y educación. En el caso de los primeros, se replantea su crecimiento, intentando superar el enfoque predominantemente económico ligado a la producción de riqueza material y la ampliación del mercado a costa de los países pobres.

Las naciones atrasadas no deben imitar el proceso de desarrollo de las naciones avanzadas, sino que ambas deben reorientar sus estilos. Estas últimas, controlando su crecimiento material, buscando calidad en lugar de cantidad; y las primeras, estableciendo una conciencia global del problema y a la vez, una solución al mismo.

Durante la década de los 60 del siglo pasado, se tomaba como referente del progreso al empleo y al ingreso modesto, además de los servicios de urbanización básicos. Actualmente, estos conceptos se pierden en el espacio de los intereses individuales propiciados por el consumismo, la pérdida de la honestidad y de otros valores, con el afán de conseguir lo superfluo. Ahora, el grado de satisfacción personal es el que marca la diferencia.

 

En este sentido, se es pobre o de bajo nivel de vida cuando no se pueden satisfacer las necesidades más apremiantes propias o de la familia. El pobre de los años 90 del siglo pasado, quien no necesariamente es alguien sin dinero, se siente rezagado de una u otra forma; es alguien que quedó atrás cuando otros lograron avanzar y disfrutan de los beneficios del progreso y del consumo moderno.

En este sentido, la calidad de vida para los ricos, se origina en los países elite, donde su base radica en el poder que generan la propiedad privada y el dinero. Los méritos  individuales son la médula espinal de esta concepción. Entra también en juego todo tipo de mejoras que redundan en la vida urbana.

Es decir, la calidad de vida es medida, desde este punto de vista, como un mayor número de personas con acceso a servicios públicos como agua potable, energía eléctrica, comunicación a distancia, acceso a transporte, educación, servicio médico, y una larga lista de productos de consumo que muchas veces empobrecen más de lo que enriquecen. Tal es el caso de la telefonía celular, la televisión por cable o por satélite, los videojuegos y la renta de películas caseras

Mediante el Producto Nacional Bruto o Producto Interno Bruto (PNB o PIB) no se puede medir, ni mucho menos comparar satisfactoriamente, los niveles de desarrollo económico ni las condiciones de vida, y mucho menos jerarquizarlas correctamente entre todos los países del  mundo. La comparación sólo es posible en los grupos de países altamente semejantes.

 

El Índice de Desarrollo Humano (IDH), utilizó un método de cálculo muy sencillo: el promedio aritmético. Con él, se incrementa el sesgo entre los países ricos y pobres a través del tiempo, creando como consecuencia, una medición y una comparación erróneas de la calidad de vida, o del índice de desarrollo humano. Por un lado, existe una minoría de países con niveles elevados de ingresos por habitante y cuyos ciudadanos tienen generalmente acceso a satisfactores suficientes en cantidad y calidad; y por el otro, hay una abrumadora mayoría de países de bajos ingresos en los que la mayor parte de la población no cuenta con satisfactores adecuados ni cuantitativa ni cualitativamente; pues en 1995: [2]  

·        80 % de la humanidad vivía en el tercer mundo.

·        7 de cada 10 hombres en la pobreza.

·        La mitad son mujeres que realizaban el 60 % de todo el trabajo.

·        Más del 30 % de la población mundial eran niños menores de 15 años.

·        Mientras que el 10 % eran mayores de 60 años.

·        El 80 % de las familias en el mundo no tenía automóvil ni teléfono.

·        Otro 80 % no podía permitirse viajar al exterior.

Aquí se observan las relaciones entre el crecimiento económico y la calidad del medio ambiente, pues las modalidades actuales de extracción, producción y consumo de bienes y servicios han contribuido a una mayor desigualdad social y a una explotación destructiva y despilfarradora de los recursos naturales. Además, “el aumento de la productividad dado por el avance tecnológico, junto al explosivo crecimiento de la población, tanto en el ámbito rural, como urbano, son las causas que explican [la baja calidad de vida y] el deterioro del medio ambiente.” [3]

Como puede verse, el concepto en cuestión tiende a modificar las relaciones humanas, y aún, a valorarlas. Además, se ha visto en los últimos años, que este desarrollo económico es producto de la aplicación tecnológica al proceso productivo, la cual tiende a mecanizar la producción y a “ofrecer empleo” al ejército laboral de reserva, además de que transcurre sin control ni regulación, sino que simplemente por el deseo de elevar la productividad y la ganancia. Por ello, hoy en día bien se sabe que el crecimiento no significa automáticamente progreso ni conlleva calidad de vida.

Se tienen que tomar en cuenta otros elementos que equilibren concretamente a ambos. Por tanto, en los esfuerzos de creación del valor deben tomarse en cuenta las restricciones y posibilidades asociadas a los impactos sociales y ambientales, los cuales deben ser medidos. Se busca una relación armónica de los hombres con la naturaleza, preservándola para las futuras generaciones y así elaborar una propuesta estratégica para el desarrollo económico, que esté acorde a las condiciones ambientales de cada región, la recuperación y la preservación de los recursos naturales.

            Para tratar de conceptuar el nivel de vida de las personas, se han ideado conceptos como desarrollo humano, ecodesarrollo, desarrollo sustentable, y otros. Para el autor, el verdadero desarrollo tiene que ver no solamente con factores mensurables que signifiquen creación de riqueza, sino también con la distribución de ésta. No es suficiente con decir que la economía ha creado nuevos satisfactores para decir que se elevó la calidad de vida de las personas; es necesario que aquellos se distribuyan razonablemente entre la población.

El riesgo de las generalizaciones es que no alcancen a beneficiar a las personas en particular, como se advierte cuando se habla de cifras macroeconómicas que no se traducen en la mesa de las personas, entre ellos, se pueden mencionar los siguientes conceptos:

Desarrollo.- “Es un proceso de cambio humano y societal, peculiar a cada sociedad, racional, de carácter global, que lleva a la creación y ampliación de las condiciones que permiten al individuo y a la sociedad su continuo perfeccionamiento y autorrealización” [4] Éste envuelve al crecimiento, lo subsume, lo legitima y lo refuerza como nivel parcial. De manera contraria, el crecimiento sostiene al desarrollo y se vuelve su condición necesaria. Tarde o temprano se interroga sobre la clase de crecimiento y en beneficio de quién se realiza.

Además, el desarrollo “tiene un carácter global, constituye un todo. Sus dimensiones ecológicas, culturales, sociales, económicas, institucionales y políticas se entienden como un sistema de relaciones [donde]… la satisfacción de una es al mismo tiempo condición y resultado de la satisfacción de todas las otras.” [5]

El desarrollo es pues, un cambio en las relaciones del hombre con el mundo natural y con el mundo social el cual busca su continuo perfeccionamiento. Asimismo, es expresión del incremento cuantitativo de los niveles de actividad económica, en la forma de distribución de la producción y de superación de las desigualdades económicas y sociales.

Por otro lado, los aspectos sociales del desarrollo deben estudiarse conjuntamente con indicadores acerca del nivel de disponibilidad y acceso a los satisfactores materiales, porque no es lógico vivir con un enorme desequilibrio entre los bienes tanto materiales como sociales. Sin embargo, se presentan casos así, como lo menciona Bueno: “El desarrollo afecta y refleja todos los aspectos de la sociedad en su conjunto y del ser humano en particular.” [6] Por ello, el desarrollo económico y social debe estar dirigido a elevar la calidad de vida de la población en su totalidad y de cada individuo que la integre.

            Estilo de desarrollo.- Es “el modo en que dentro de un determinado sistema social se organizan y asignan los recursos humanos y materiales, con el objeto de resolver las interrogantes sobre qué, para quiénes y cómo producir los bienes y servicios.” [7] Tiene qué ver con los hábitos de producción y de consumo de una sociedad, un país o incluso una civilización entera. De la misma forma se puede hablar de un estilo de desarrollo rural y uno urbano cuyas características básicas forman un “todo” simbiótico.

 

Ecodesarrollo.- Hace referencia a “un desarrollo económico y social en concordancia con el medio ambiente.” [8] Éste marca sus pautas esenciales. El medio ambiente, según Gildenberger, tiene cada vez más cerca sus límites.

 

Desarrollo orgánico.- Es el tipo de desarrollo que tiene como fundamento “un proceso global que incluye  los  aspectos psicológicos, sociales, políticos, económicos y ambientales”, [9] a tal grado que se le puede considerar sinónimo del concepto calidad de vida. Toma muy en cuenta, al igual que el anterior, los elementos vitales de la naturaleza, de la sociedad y del individuo, tratando de equilibrarlos en las decisiones de política económica.

 

Desarrollo sustentable.- El concepto de sustentabilidad se originó a partir de la discusión  sobre la extinción de  recursos no renovables, y fue adaptado más tarde por representantes de movimientos a favor de la preservación del medio ambiente. Los desarrollistas intentaron durante algún tiempo equilibrar lo inequilibrable: desarrollo y sustentabilidad. Así nació el concepto de sustainable development. La mayoría de los que utilizan el concepto lo hacen en el sentido de existencia y preservación para las futuras generaciones, de condiciones ecológicas necesarias para mantener  la vida humana en un nivel específico de bienestar.

La Carta de Aalborg menciona que

“…la sustentabilidad ambiental significa preservar el capital natural. Requiere que nuestro consumo de recursos materiales, hídricos y (energéticos) renovables no supere la capacidad de los sistemas naturales para  reponerlos, y que la velocidad a la que consumimos recursos no renovables no supere el ritmo de sustitución de los recursos renovables duraderos. La sostenibilidad ambiental significa asimismo que el ritmo de emisión de contaminantes no supere la capacidad del aire, del agua y del suelo de absorberlos y procesarlos.”[10]

 

El desarrollo sustentable se convierte así en un atributo deseable que se suma a los objetivos tradicionales del desarrollo; esto es, satisfacer las necesidades básicas de la población y aumentar la productividad de todos los recursos, para lograr un crecimiento con equidad y protección del medio ambiente.

 

Las formas y la prioridad que adopte este atributo entre aquellos relacionados con el desarrollo, variarán de acuerdo a las condiciones cambiantes del entorno social: algunas veces habrá un ajuste entre objetivos ecológicos y de desarrollo social, económico o político, pero en otras, unos y otros se reforzarán mutuamente.

 

Por otro lado, el proyecto de sustentabilidad orienta los procesos productivos hacia un manejo integrado de los recursos naturales, culturales y tecnológicos. Al mismo tiempo, la productividad está normada por los objetivos de calidad de vida y preservación del ambiente, y orientada hacia la satisfacción de las necesidades básicas de las comunidades.

 

Es decir, intenta alcanzar el crecimiento económico sostenible que se necesita para satisfacer las necesidades humanas, mejorar los niveles de vida, y proporcionar los recursos financieros que hacen posible la protección medioambiental.

 

En otras palabras, trata de crear economías sostenibles que satisfagan de forma igualitaria las necesidades humanas sin la extracción de las fuentes de recursos o la creación de desechos en cantidad superior a la capacidad regenerativa medioambiental.

 

Cabe hacer mención que uno de los argumentos centrales del Informe Brudtland es la demanda de un nuevo estilo de desarrollo (desarrollo sostenido o sustentable). Invita a terminar con los desarrollos y procesos técnicos y económicos que repercuten en las generaciones futuras y en los países más pobres, haciéndose evidentes los costos ecológicos. En sus propias palabras:

 

“El desarrollo es sustentable cuando satisface las necesidades de la presente generación sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para que satisfagan sus propias necesidades (Sobre todo en los sectores agropecuario, forestal y pesquero). De tal forma que conserva la tierra, el agua, los recursos genéticos de los reinos animal y vegetal; no degrada el medio ambiente, es tecnológicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable.” [11]

 

Resumiendo, el desarrollo sustentable, para diferenciarse del simple crecimiento,  tecnificación,  industrialización,  urbanización  o  aceleración  de  los  ritmos,  debe  satisfacer ciertas condiciones: [12]

-         Sustentabilidad económica.- para disponer de los recursos necesarios.

-         Sustentabilidad ecológica.- para proteger la base de los recursos naturales.

-         Sustentabilidad energética.- investigando, diseñando y utilizando tecnologías que consuman igual o menos energía que la que se produce con las tecnologías actuales.

-         Sustentabilidad social.- para que los modelos de desarrollo y los recursos derivados del mismo beneficien por igual a toda la humanidad; es decir, equidad.

Ambiente.- Es el entorno natural, modificado en diverso grado, por las actividades humanas. Puede quedar englobado en el concepto de medio ambiente.

 

Medio ambiente.- “Es todo aquello que nos rodea en el universo externo: es el ambiente físico, biológico y social en el que el ser vive. Engloba… también problemas tales como el hambre, la miseria de las personas y de sus viviendas, las enfermedades, la falta de instalaciones sanitarias, etc.” [13] Se le considera como una dimensión más del problema integral del desarrollo económico y social. Es el patrimonio común de la humanidad  y su protección incumbe a toda la comunidad internacional.

 

Medio ambiente natural.- Lo constituye el conjunto de atmósfera, agua, suelos, diversidad biológica y recursos forestales.

 

            Modo de vida.- Es la práctica cotidiana de producción y consumo que tiene una sociedad, o grupo social determinado. Este concepto nos ofrece

“…una caracterización completa y compleja de la realidad comunitaria, pues permite,… aprehender y explicar las determinaciones económicas (condiciones de vida y de trabajo), ideológicas (sistema de normas socioculturales) y políticas (sistema de decisiones) que caracterizan al sistema social imperante, las cuales se reproducen concretamente en una comunidad determinada, en la que los individuos se comportan de una manera específica, que guarda relación con las condiciones que definen el sistema social.” [14]

 

Por otro lado, este concepto recoge una variada y compleja problemática de la relación entre el sistema social, la cultura y el individuo, de manera específica en un cierto tipo de personalidad comunitaria; es decir, un patrón de hábitos y actitudes a partir de las cuales se originan las prácticas cotidianas que son típicas a cada formación sociocultural concreta, diferenciándose por la forma en que se regula la relación entre la sociedad y la vida cotidiana, en cuanto al trabajo, la familia y el consumo, la organización del tiempo individual y social, los intercambios simbólicos, los ritos cotidianos, el lenguaje, la dinámica de las necesidades y aspiraciones, la toma de decisiones, la lucha social, la organización política, los conflictos grupales, así como las escalas de valores de las prácticas sociales, entre otras cuestiones.

 

En su gran mayoría, el modo de vida de la población de los países con bajo desarrollo es subsistir recortando al máximo los egresos, y con esto, se disminuye la cantidad y la calidad de las necesidades así como de los satisfactores, cayendo en condiciones de miseria y pobreza.

 

Nivel de vida.- Es el grado de capacidad que tiene una persona o grupo social para satisfacer sus necesidades vitales más imperantes. Se dice que es alto porque sus satisfactores son hartos en cantidad y calidad. Por el contrario, es bajo por que éstos no presentan tanto calidad como cantidad en su consumo. Un ejemplo puede ser el abasto de la canasta básica alimenticia. Mientras una pequeña parte de la población consume más de 4 días a la semana carne, el resto sólo la prueba quizás una vez.[15]

 

Progreso.- Es el cambio de la forma de vivir de un individuo, grupo o sociedad entera donde se pasa a estadios o niveles cada vez más sofisticados o superiores. Es producto de varios factores, donde el económico es el principal de ellos. Es decir, que a través de mejoramientos del nivel económico, se mide el progreso de una sociedad, grupo social o individuo en particular.

 

Calidad de vida.- Es “la capacidad que posee el grupo social ocupante de satisfacer sus necesidades con los recursos disponibles en un espacio natural dado. Abarca los elementos  necesarios para alcanzar una vida humana decente.” [16] Actualmente, es un esfuerzo de toda acción política tanto a nivel nacional como a nivel internacional para lograr dignidad en la vida humana.

 

Por otro lado, es un fruto del trabajo, de la organización social, de la misma tecnología, y sobre todo, del buen uso del medio ambiente. Es el replanteamiento de economía orientada por un nuevo humanismo,  donde el progreso económico se armoniza con el progreso social. Es un nuevo enfoque hacia la problemática del cambio contemporáneo, a la par que significa una modificación fundamental en la discusión del tema del desarrollo.

 

Además, “parte del cuestionamiento al valor del crecimiento económico, como única medida de progreso social; de la consideración de los efectos no deseados del crecimiento y de la realidad de crecientes desigualdades económicas y sociales a nivel internacional.” [17] Dentro de lo sociopolítico, señala una meta de orientación general, al mismo tiempo que critica los métodos tecnocráticos. Integra lo cualitativo y cuantitativo del crecimiento en cuanto a desarrollo humano.

 

Replantea la discusión de qué es el progreso y su equiparación con el crecimiento económico. Traza una distinción entre crecimiento y desarrollo; el primero se define como puramente cuantificable y capaz de convertirse en una variable de la calidad de vida. Es crecimiento sostenible. Sirve para indicar el bienestar o malestar del hombre, comprende las oportunidades que tiene éste para realizarse. Alude al estado de bienestar total, el cual tiene la finalidad de dar a todos mayores oportunidades de una vida mejor y sus objetivos más concretos forman parte del mismo proceso dinámico donde son simultáneamente fines y medios. “Se presenta como un estilo de crecimiento utópico no sólo para las sociedades atrasadas sino para las avanzadas.” [18]


 

[1] Bueno Sánchez, Eramis. “Perspectivas teóricas de las políticas de población” en  Raúl Benítez Zenteno y Eva Gisela Ramírez Rodríguez. Coordinadores. “Políticas de población en Centroamérica, el Caribe y México”, UNAM, p 53.

[2]  FÜRNTRATT-KLOEP, Ernst Fidel. “Calidad de vida desde el punto de vista de la gente común. 152 países investigados.” CREART. Cuba 1995, p. 7.

[3] GILDENBERGER, Carlos A. “Desarrollo y Calidad de vida.” en mundolatino.org/i/política/descalvi.htm

 

[4] Ibid, p. 2.

[5] Ibid, p. 9.

 

[6] BUENO Sánchez, Eramis. op. cit., p. 62.

[7] GILDENBERGER, op. cit, p. 2.

[8] Ibid, p. 3.

[9] Ibid, p. 8.

[10]Carta de las Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg).                                              URL: www.salamanca2000.com/a.htm

[11] “Algunas aproximaciones a la definición del desarrollo sustentable.” En www.geocities.com/athens/delphi/8644/tres.htm

[12] Ibid.

[13] GILDENBERGER, op. cit, p. 3.

[14] Castellano, Ana María. “Planificación popular, adaptabilidad situacional e inserción social” en www.pnud.bo/modov2.htm

[15] GILDENBERGER, op. cit, p. 5.

[16] Ibid, op. cit, p. 3.

[17] Ibid, p. 8.

[18] Ibid, p. 9.