Deriva femenina

 

Limitándonos a partir de este momento al mundo occidental, llegamos a la Baja Edad Media con sociedades altamente complejas, dotadas de instituciones sociales muy sólidas y con técnicas de producción relativamente avanzadas. Estas sociedades y las que le siguen en el tiempo responden a un  modelo muy simplificado compuesto por cuatro grandes grupos sociales.

 

Las actividades sociales de ocio y negocio siguieron estando tan bien definidas como rígidamente asignadas a los miembros de cada grupo en las sociedades premodernas.

Los grupos 1 y 2 han sido siempre minoritarios y los dos últimos masivos. Los miembros de cada grupo se insertan en una línea imaginaria que va del primero (el más poderoso e influyente) al cuarto (el más humilde y sometido). Los grupos 2 y 3 participan de las características de los dos grupos extremos: los miembros del grupo 2, del poder del grupo 1, en virtud de una concesión graciosa, y adquieren el carácter de trofeo y símbolo, reflejo del poder y la riqueza del señor, el signo externo de su ocio ostentoso, a la cabeza de un nutrido cuerpo de servidores domésticos. Las mujeres del grupo 2 reflejan  al mismo tiempo de este modo la inferioridad intrínseca atribuida a su género y realizan actividades de ocio vicario. Los miembros del grupo 3 participan de la servilidad de los miembros del grupo 4, pero también del honor del grupo 1, con cuyos miembros colaboran haciendo la guerra. La violencia y su ejercicio, la guerra, sigue siendo la fuente suprema del honor, el poder y la riqueza.

 

Cuadro 2

Modelo simplificado del reparto de actividades de ocio y de negocio

en las sociedades premodernas

 

Género / Origen

            

Hombres

              

Mujeres

 

Nobles

(descendientes del grupo de los vencedores)

 

 

Grupo 1.

Actividades relacionadas con seres animados (guerra, caza, pensamiento, juegos, expediciones, hechicería,):

Honor, dignidad, violencia física.

Ocio filosófico o creativo. Los espacios abiertos son su medio vital

 

Grupo 2.

Esposas e hijas de los nobles: Honor y dignidad derivados. Ocio vicario. Cosificación (la mujer como objeto de lujo). Los espacios cerrados o domésticos son su medio vital

 

Siervos

(descendientes de los grupos vencidos y sometidos por el grupo vencedor)

 

 

Grupo 3:

a)       Actividades relacionadas con objetos (satisfacción de necesidades inmediatas): generación de  utilidades. Servilismo. Ocio vulgar y vicario. b) particip. en activ. De nobles: Honor y dignidad de nivel inferior. Actividades en espacios abiertos

 

Grupo 4:

Actividades relacionadas con gestación, con cuidado de la prole y con objetos (satisfacción de necesidades vitales): Servilismo. Ocio vulgar. Actividades en espacios cerrados o domésticos

Fuente: Elaborada por el autor con desarrollos de T. Veblen (Teoría de la clase ociosa) y de G. Bataille (La parte maldita)

 

La clase ociosa se corrompe y, como ya hemos apuntado, degenera, dando al término ocio y a su derivado ociosidad sus significados más deleznables, que fueron intencionadamente utilizados para su descrédito por parte de la burguesía emergente.

La estructura social que acabamos de exponer simplificadamente estuvo en vigor hasta la Revolución Francesa. Las grandes revoluciones modernas (la industrial y la burguesa) dan fin al Antiguo Régimen en Europa y en América. Con él tiene lugar la definitiva entronización del principio de eficiencia o de racionalidad económica que llevó a la destrucción del mundo señorial y del modelo social milenario que acabamos de resumir.

 La acumulación de capital sustituyó para siempre la acumulación de honores caballerescos. Las sociedades humanas dejaron de gravitar en el presente, bascularon hacia el futuro y quedaron definitivamente instaladas en el porvenir. Hasta entonces se habían combinado de un modo relativamente equilibrado presente y futuro. El sentido del honor, tan esencial en el Antiguo Régimen, queda definitivamente rebasado y sustituido por el sentido de la eficiencia acumuladora de utilidades que caracteriza a las sociedades dotadas de instituciones orientadas al crecimiento de la riqueza.

Se inicia entonces la deriva femenina, hace ahora unos doscientos años. Podemos interpretarla como una generalización y una profundización de la deriva económica. Incluso los miembros del grupo 1 (el de los señores) comienzan a realizar algunas actividades que hasta entonces habían estado estricta y celosamente reservadas primero a las mujeres y después a los siervos de ambos géneros. El proceso de institucionalización conquista un nuevo hito, desaparece el último baluarte de la rígida distribución de actividades entre hombres y mujeres.

Del estatus señorial quedaron numerosas reminiscencias después de la consolidación de la deriva femenina. Los honores y las dignidades fueron atribuidos al éxito político, empresarial, académico, intelectual, religioso, deportivo y artístico, actividades que asumen casi en exclusiva los hombres con niveles de renta y de formación superiores a la media. El honor y la dignidad social que antaño era adquirido exclusivamente a través de las guerras, los torneos y las justas se gana ahora por medio de nuevas actividades productivas, las remuneradas y realizadas fuera del hogar para las que se hace gala de atributos que no son otra cosa que una nueva sublimación de la violencia originaria: agresividad, agilidad, espíritu de aventura, amor al riesgo, rivalidad.

El grupo 2, el formado por las esposas y las hijas de los nuevos señores, sigue disfrutando de un modo reflejo del estatus alcanzado por los miembros del grupo 1 y gozando del ocio vicario.

Los dos grupos restantes varían escasamente su dedicación a actividades de negocio, pero la rigidez de antaño va progresivamente desapareciendo y permitiendo la ascensión social de los miembros del grupo 3, que se consolidan como fuerza laboral fuera del hogar al mismo tiempo que las mujeres del grupo 4 quedan relegadas a la producción doméstica aneja a la crianza de la prole y al cuidado de enfermos y ancianos, actividades que sufrieron una violenta pérdida de significación económica y social.