El juego de las opciones y las diferencias

 

Lo importante del caso argentino es extraer lecciones de lo que se debe hacer o no en materia financiera, y de los riesgos  que acarrea la conjunción apertura de capitales y tipo de cambio fijo. El “caso argentino” demostraría, finalmente, la inconsistencia de una paridad cambiaria fija que restaba anualmente competitividad general a la producción exportable y que sumada a una acelerada apertura comercial, facilitó el ingreso por importaciones de bienes y servicios que deterioraron progresivamente el aparato productivo doméstico y ahondaron el desequilibrio de la balanza de pagos (Cesarin, 2003).-

 

Las  siete lecciones que deben extraerse según Joseph E.  Stiglitz:

 

-         En un mundo de tipos cambiarios volátiles, fijar una moneda a otra como el dólar es muy arriesgado. Hace años que se debía haber aconsejado a Argentina que abandonara ese sistema cambiario

 

-         La globalización expone a los países a enormes sacudidas. Las naciones deben enfrentarse a esas sacudidas. Los ajustes de los tipos de cambio forman parte del mecanismo de globalización

 

-         Ignorar el contexto socio - político constituye un peligro en perjuicio propio

 

-         Centrarse exclusivamente en la inflación - sin prestar atención al desempleo o al crecimiento - es arriesgado

 

-         El crecimiento requiere de instituciones financieras que brinden créditos a las empresas nacionales. Vender los bancos a extranjeros, sin crear las salvaguardas necesarias, puede impedir el crecimiento y la estabilidad

 

-         Raramente se restablece  la confianza  económica con políticas que conducen a la economía de un país a una profunda recesión. El Fondo Monetario Internacional es el gran culpable por haber insistido en políticas restrictivas

 

-         Faltan mejores métodos para afrontar situaciones similares a la de Argentina.-

 

 

 

 

Los temas a preocuparse según Michael Mussa

 

 

-         La falta de éxito en la recaudación impositiva, sumado a un déficit crónico de las provincias, lleva a  que la base que efectivamente podría estar disponible para el pago de la deuda se limite a los ingresos impositivos recaudados por el gobierno nacional, descontando así los importantes fondos que por ley deben trasladarse a las provincias

 

-         Con la mayor parte de la deuda federal en moneda extranjera y con gran parte de la misma colocada en el exterior, la Argentina debía enfrentarse al doble desafío de persuadir  a los acreedores sobre su capacidad de obtener ingresos fiscales crecientes como para pagar su deuda y sobre su capacidad de transformar esos ingresos en divisas con una tasa de cambio rígidamente vinculada al dólar. A esto debe sumarse que el sector privado tenía un significativo endeudamiento externo en moneda extranjera, lo que requería de divisas para su pago

 

-         No es solo el nivel de endeudamiento (en relación con PBI, o los ingresos impositivos o por exportaciones) lo que cuenta, sino también depende de cómo se ha estado comportando la deuda en sí misma

 

-         Los países emergentes en general, y la Argentina en particular, eran potencialmente vulnerables a shocks económicos externos que pudieran perjudicar la sustentabilidad fiscal con relaciones deuda/PBI mucho más reducidas que la de los países industrializados

 

-         Al ser un país de mercado emergente, con una deuda externa importante, la Argentina se hallaba claramente en posición de vulnerabilidad a los cambios en los sentimientos de los mercados financieros.-

 

 

El elevado interés de los propios argentinos por traer disciplina al sistema, fue la esencia de la destrucción de ese sistema. Esto nos demuestra en principio que los extremos nunca son buenos, y menos en economía donde es difícil evitar los costos de las decisiones pasadas.-

 

Hay que pensar cuidadosamente el concepto de disciplina y qué tipo de disciplina se busca, no olvidemos que en la historia se han justificado atrocidades con esta palabra. Es una palabra que implica una actitud necesaria para el desarrollo, pero hay que darle verdadero límite y contenido.-

 

Se trata de buscar nuevas estrategias, que surjan de los propios países, que dejen de ser impuestas, no hay mayor disciplina que la autoimpuesta. Necesitamos disciplina para el desarrollo y ésta, producto de nuestra propia dinámica económica, constituirá el cambio de modelo. Un modelo equilibrado con base en la distribución de los ingresos y en el pleno empleo. Bases de la economía real.-