El “efecto arroz” sobre el sistema financiero argentino

 

La internacionalización de la crisis comenzó el 17 de octubre cuando Taiwan dejó de intervenir en el mercado cambiario y que se depreciara su moneda; se profundizó el 23 cuando se produjo la caída de la bolsa de Hong Kong y 4 días más tarde (el 27 de octubre) cayó el índice Dow Jones, extendiéndose la crisis al resto del mundo. Por su parte, las bolsas latinoamericanas cerraron con pérdidas. Esto fue seguido de un crash bancario en Japón (producto del cierre de dos importantes instituciones financieras el 17 y 24 de noviembre) y de la devaluación de Corea en los primeros días de diciembre[1].-

 

Es a partir de la extensión de la crisis al resto del mundo que nuestro país comenzó a verse afectado. Debe tenerse presente que Hong Kong guarda un esquema cambiario similar al argentino, por lo que el ataque contra la moneda del primero hizo que algunos operadores internacionales dudaran de la solidez del segundo.-

 

Si bien esta crisis es de carácter mundial y afectó a la Argentina, nuestro país se encontraba en una posición muy fuerte debido a que su sistema financiero había sido reestructurado con posterioridad a la crisis mexicana, su deuda presentaba un cómodo perfil de vencimiento y no había problemas en el frente fiscal.-

 

El Banco Central actuó de manera preventiva para asegurar el buen funcionamiento del sistema financiero, y de esta manera evitar problemas de liquidez. No fueron necesarias medidas importantes, ya que las implementadas en 1995 fueron suficientes para asegurar la solidez del sistema.-

 

Dispuso medidas sobre las hipotecas mediante las cuales las entidades pueden aumentar las exigencias de capital cuando el aumento de precios de los inmuebles pueda ir en detrimento de las garantías que las hipotecas brindan para la recuperación de los préstamos.-

 

El Banco Central también permitió a las entidades utilizar nuevos instrumentos para constituir los requisitos de liquidez mediante cartas de créditos stand by emitidas por entidades de alta calificación internacional. Además, con el objeto de proveer mayor liquidez al sistema se dispuso la ampliación de la línea de pases.-

 

La fortaleza del sistema financiero argentino y la buena performance de los "fundamentals" permitieron la absorción de la crisis sin que surgieran problemas de confianza que implicaran una drástica huida de capitales.-

 

Luego de esta segunda crisis financiera internacional quedó demostrado que la fortaleza del sistema financiero y la consistencia de las políticas implementadas son factores clave para absorber estos shocks internacionales.-

 


 

[1] Cfr. Oddone, C. N. y Granato, L. “Sistema Financiero Argentino –desde sus orígenes hasta la crisis de Asia”. Contribuciones a la Economía. Grupo de Investigación EUMED. Universidad de Málaga.