Consideraciones metodológicas.

 

El trabajo consiste en una investigación sobre el período de crisis financiera por el que atravesó la Argentina, y las causas generales y particulares que produjeron dicho desenlace. En el contexto del sistema internacional y del subsistema que constituyen los “países emergentes”, por tanto se utilizará el enfoque sistémico[1] aplicado al análisis de las variables relevantes.-

 

Se intentará analizar por qué la Argentina generó esa necesidad de salvar su economía. Cuáles fueron las razones para ese salvataje y cuáles los mecanismos por los cuales se hizo efectivo. Como así también los costos de haber aceptado dicha medida.-

 

Para ello dedico un primer capitulo al análisis sobre la génesis, rasgos y consecuencias del proceso de globalización con particular énfasis su impacto sobre los mercados o economías emergentes. El desarrollo de nuevas formas de cooperación internacional en la Postguerra Fría generó la expansión de los intercambios políticos, comerciales, científicos y financieros internacionales.-

 

Desde esta perspectiva, los enfoques teóricos a ser aplicados incluyen la teoría de los regímenes internacionales. La teoría de los regímenes internacionales  propone la posibilidad del surgimiento de normas internacionales cuya aceptación y legitimidad regula la conducta de los Estados y las relaciones dentro del sistema internacional. Al respecto Juan Carlos Puig nos recuerda que debemos considerar que el sistema internacional “constituye un régimen jerárquico y que se ordena a través de principios (o criterios) que muchas veces son impuestos”[2].-

 

Como señalan  Keohane y Nye: “las relaciones de interdependencia a menudo ocurren dentro de -y pueden ser afectadas por- redes de reglas, normas y procedimientos que regulan los comportamientos y controlan los efectos. Nos referimos a los conjuntos de acuerdos gubernamentales que afectan las relaciones de interdependencia conocidos como regímenes internacionales”[3].-

 

Para Stephen Krasner, las relaciones internacionales están influidas por los regímenes. Según él, los regímenes son "principios, normas, reglas y procedimientos de toma de decisión en torno de los cuales convergen las expectativas de los actores"[4].-

 

Los principios son un conjunto coherente de afirmaciones teóricas acerca de cómo funciona el mundo. Las normas especifican los estándares generales de conducta. Las reglas y los procedimientos de toma de decisiones se refieren a las prescripciones específicas de conducta de áreas claramente definidas. Por ejemplo, un régimen internacional liberal para el comercio se basa en un conjunto de principios económicos neoclásicos que demuestran que la utilidad global se maximiza por medio del flujo de productos. La norma básica de un régimen comercial liberal es que las barreras tarifarias y no tarifarias deben reducirse y, en última instancia eliminarse. Las reglas específicas y los procedimientos de toma de decisión se especificaban en el  Acuerdo General de Aranceles y Tarifas (GATT), hoy Organización Mundial del Comercio (OMC)[5].-

 

Para entender los regímenes internacionales, según Keohane y Nye, se deben tomar en cuenta la estructura y los procesos de los sistemas internacionales, como asimismo el modo en que se fluyen entre sí. La estructura del sistema remite a las capacidades de unidades similares. En los sistemas políticos internacionales, las unidades más importantes están constituidas por los Estados y se consideran como capacidades relevantes en sus recursos de poder. “Existe una larga tradición de categorizar la distribución de poder en sistemas interestatales según la cantidad e importancia de los actores más importantes (por ejemplo, como unipolar, bipolar, multipolar o disperso)”[6]. El proceso nos remite al comportamiento distributivo o negociador dentro de una estructura de poder.-

 

Para la teoría del equilibrio de poder, las relaciones económicas internacionales siguen siendo una parte integral de la lucha actual por el poder y la influencia entre Estados-nación. “Inferir predicciones específicas sobre la política económica exterior de un Estado, nos exige que reconozcamos nuevamente que los Estados responden a las oportunidades y restricciones del entorno estructural internacional que ellos enfrentan”[7]. La política económica exterior depende de la posición del Estado en la estructura económica internacional[8] y en la estructura de seguridad internacional.-

 

En lo que respecta a la estructura, Kenneth Waltz se plantea por qué todos los Estados en todas las épocas terminan comportándose de la misma manera cuando se encuentran  en la cima del poder. Para ver cómo se comportan los Estados hay que centrarse en la Tercera Imagen[9]. Ésta se construye a partir de la estructura internacional y en los denominados “constreñimientos estructurales”.-

 

 Tras hacer una analogía entre la estructura internacional y el mercado determinará que la estructura internacional posee como ordenador a la anarquía. Que en dicha estructura los Estados se caracterizan por la igualdad funcional y que posee una distribución de capacidades y atributos de poder determinadas. Nótese aquí que las capacidades son importantes pero más importante aún lo es la distribución de esas capacidades, debido a que esta distribución dará la disposición de las unidades en la estructura[10].-

 

Waltz no cree en la teoría de la Interdependencia Compleja de Keohane y Nye, para él los Estados buscan controlar; recordemos que el mundo es un “mundo de autoayuda”. Los Estados no creen en la cooperación, debido a que siempre buscan las ventajas absolutas dejando de lado las relativas[11].-

 

Desde la perspectiva de Keohane y Nye, entendemos que los regímenes internacionales son factores intermedios entre  la estructura de poder de un sistema internacional y la negociación  política y económica que se produce dentro del mismo. La estructura del sistema (la distribución de los recursos de poder entre los Estados) afecta profundamente la naturaleza del régimen (el mayor o menor aflojamiento del conjunto de normas, reglas y procedimientos  formales e informales que son relevantes para el sistema).-

 

En la política mundial, las normas y los procedimientos no son ni tan completos ni tan obligatorios como en los sistemas políticos internos, las instituciones no son ni tan poderosas ni tan autónomas. Solo con el paso del tiempo puede que los regímenes internacionales adquieran vida propia, se desprenden incluso de la influencia de sus creadores y los obligan a seguir su curso independiente. El modelo de los regímenes internacionales exige la participación de la potencia hegemónica o de un grupo significativo de Estados que asuman los costos económicos y políticos de la puesta en marcha del régimen y un sistema de verificación de su cumplimiento.-

 

Los regímenes internacionales tienen importantes efectos sobre las relaciones de interdependencia[12] que involucra a un número determinado de países en un problema específico. “Desde la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, se han desarrollado conjuntos de normas y procedimientos para guiar a los Estados y a los actores transnacionales en medio de una amplia variedad de campos, que incluyen la ayuda a países menos desarrollados, protección del medio ambiente, conservación de la riqueza ictícola, política alimentaria internacional, consideración meteorológica internacional, política monetaria internacional, regulación de las corporaciones multinacionales, política de navegación internacional, política de telecomunicaciones internacionales, y comercio internacional”[13].-

 

Los regímenes internacionales pueden ser incorporados a los acuerdos o tratados internacionales, como los acuerdos monetarios internacionales de Bretton Woods de 1944, que dieron origen a la actual arquitectura financiera internacional, o bien, pueden evolucionar de acuerdos formales propuestos y nunca implementados, como ocurrió con el GATT que derivo en la actual OMC. Esto nos indica que los regímenes pueden ser formales y amplios, o informales y parciales, que su eficacia varia según área de conflicto y tiempo, que pueden ser selectivos, regionales, o globales.-

 

Para Krasner, los regímenes internacionales pueden darse en función de una "distribución autoritativa" de la asignación de conductas, o con orientación de "mercado"[14]. La "distribución autoritativa" involucra el reparto directo de los recursos por parte de las autoridades o la distribución indirecta por medio de la limitación de los derechos. Siguiendo a Werner Goldsmichmidt, Dallanegra Pedraza[15] prefiere hablar en términos políticos, de supremos repartidores de potencia -podés- e impotencia -no podés-". En un régimen con "orientación de mercado" la atribución de recursos está determinada por las capacidades y preferencias de los actores individuales que tienen el derecho de manejarse según sus propias estimaciones de sus mejores intereses.-

 

Para los países en desarrollo, sostiene Krasner, los regímenes internacionales autoritativos son atractivos, porque pueden suministrar flujos de transacción más estables y predecibles. En definitiva, el deseo de lograr regímenes internacionales que incluyeran la asignación autoritativa de recursos, ha sido un aspecto persistente de la política del Tercer Mundo durante todo el período de postguerra. Esto también refleja la debilidad nacional de la mayoría de los países en desarrollo, que emana de la incapacidad de influir unilateralmente o de adaptarse internamente a las presiones del mercado global. Hoy esto se ha atenuado, debido al proceso de transnacionalización de la economía, al punto que el sector privado es el que genera reglas y prácticamente conduce al Estado y no los gobiernos, que sólo establecen marcos jurídico-administrativos para la más libre operación del sector privado.-

 

Como sostienen Keohane y Nye: “Los regímenes internacionales proporcionan el entramado político dentro del que ocurren los procesos económicos internacionales”[16].-

 

Encontramos a las actuales crisis financieras dentro de los que consideramos regímenes de orientación al mercado. Identificamos el origen de este tipo de régimen a partir de la caída de la URSS como modelo de acumulación antagónico. Al FMI en cuanto tal, le asignamos una forma de distribución autoritativa debido a que involucra el reparto directo de los recursos o, al menos,  la distribución indirecta por medio de la limitación de los derechos[17].-

 

Dentro de este régimen que busca la orientación al mercado pero sobre la base de una distribución autoritativa que se ve materializada a partir de la primacía del sector privado, encontramos en el transcurso de la década del ’90, los países que se han visto afectado por la ecuación: ayuda financiera  - devaluación. Desde un punto de vista cronológico han sido los siguientes:

 

-         México

 

-         Economías del Sudeste Asiático:

Tailandia

Indonesia

Corea

Malasia

Hong Kong

Singapur

Filipinas

 

-         Rusia

 

-         Brasil

 

-         Turquía

 

-         Argentina.-

 

A los fines del presente trabajo, se elegirán para el estudio específico los siguientes países o grupos de países:

 

-         México

 

-         Economías del Sudeste Asiático (desde un enfoque más general)

 

-          Argentina.-

 

Las implicancias sistémicas, serán analizadas desde la perspectiva que hace unos años sostuvo Jean Baptiste Duroselle. El estudio de las relaciones internacionales no es posible si no se analiza cada situación, cada mecanismo, desde los ángulos de la finalidad (entendida en el sentido que quien dispone de un poder se propone fines e intenta llevarlos a cabo) y de la causalidad (las colectividades humanas ejercen confusamente fuerzas cuya resultante modifica los acontecimientos)[18]. Por lo tanto, se analizan las causas funcionales   y estructurales de  las crisis en las economías consideradas emergentes, sin dejar de ver las particularidades y singularidades  de cada caso.-

 

El método que se usará para el estudio es el de casos comparados. Debido a la necesidad de tomar en cuenta los procesos e implicancias de las anteriores crisis financieras en el sistema internacional. Debemos tomar en cuenta que el caso argentino tiene ”particularidades” significativas que se explican por razones de carácter local e internacional.-

 

La relevancia del caso mexicano radica en ser el primero de la década del noventa en la periferia. El caso del Sudeste Asiático lo será por sus implicancias en el nivel internacional  y porque aun se siguen debatiendo si sus efectos han pasado o no. El caso argentino es importante por las particularidades que el mismo adquiere  y por ser el primero del período que llamaremos post-11/9-

 

Con respecto al caso de México, el economista francés François Chesnais  sostiene que “la crisis de México vino a ilustrar adónde  conducen, en el caso de una economía vulnerable y dependiente, la liberalización del mercado financiero así como la titularización de la deuda pública según el modelo norteamericano”[19]. La crisis mexicana “tuvo como teatro un mercado financiero emergente, totalmente abierto al exterior y, como epicentro, un doble déficit financiado por una titulación a la norteamericana”[20].-

 

México, es el país punto de partida porque por primera vez en la década del ‘90 se puede observar la conjunción blindaje – devaluación. Como en la década del ‘80 cuando México declara el default dando origen a lo que se denominó para América Latina “la década perdida”, en la década del ‘90 dará origen a la primer crisis de orden financiero internacional que ocurrirá en un país de la “periferia”, y uno de los principales  mercados emergentes.-

 

México también es un país importante para nuestro estudio porque plantea el germen de la necesidad de una reformulación de las instituciones financieras internacionales -en el interior de la sociedad norteamericana principalmente- a  partir de la definición de su participación ex ante  en la generación de la crisis como ex post en su solución.-

 

El Sudeste Asiático  manifiesta los efectos volátiles de estas crisis financieras en un mundo interconectado. Es en el caso de Asia donde mejor se materializa la cuestión referida al efecto dominó (o efecto rebaño) que tienen los capitales especulativos al interior del grupo que lo constituyen estas economías llamadas emergentes.-

 

La crisis del Sudeste de Asia plantea el debate de las instituciones financiaras internacionales a escala global. Es un debate planetario acerca del rol del FMI, y un debate en sentido  genérico con respecto al desarrollo. Por años estas economías habían sido citadas como ejemplo del nuevo desarrollo, su fracaso puso en tela de juicio incluso a la economía norteamericana en su conjunto. De esta forma, la crisis de 1997 - 1998, abrió el debate más allá de la cuestión puramente financiera, hacia el ámbito del desarrollo económico.-

 

El “caso argentino”, es paradigmático de este tipo de crisis causada por la inestabilidad de los capitales de corto – mediano plazo, en un contexto de liberalizaciones forzadas, desregulación y privatizaciones. Es decir, en un contexto post – Consenso de Washington, a las falencias del plan de Williamson. Como plan no surgido de manera endógena, deberíamos sumarle la particular actuación de las dirigencias locales.-

 

En el caso de nuestro país, a la inestabilidad sistémica –causada por el propio modelo económico se agregarían los cambios en política internacional a partir del 11/9- que modificaron las prioridades financieras internacionales relegando la “situación argentina” en la agenda de resolución de los Estados Unidos y en la de las instituciones financieras internacionales.

 

Nuestra intención es analizar este proceso por el que ha pasado nuestro país, a la luz de los casos de México y el Sudeste Asiático, a fin de observar diferencias y similitudes. Ambos escenarios ofrecen alternativas analíticas indicativas que en el contexto de la secuencia de crisis financieras, el caso argentino adquiere rasgos particulares. -


 


[1] Un sistema ha sido conceptualizado como el “conjunto  de elementos que interactúan dinámicamente  y están organizados con relación a una finalidad”  o el “conjunto de elementos interrelacionados considerado relevante para un observador”. Cfr. Herrscher, E. G. “Pensamientos sistémico”. Ed. Granica. Buenos Aires, 2003. p. 266.

[2] Cfr. Puig, J. C. (comp). “América Latina: Políticas exteriores comparadas”. Ed. GEL. Buenos Aires, 1984. p. 50.

[3] Cfr. Keohane, R.O. y Nye, J.S. “Poder e Interdependencia -La política mundial en transición-“. Ed. GEL. Buenos Aires, 1988. p. 35.

[4] Krasner, S. “Conflicto estructural: el Tercer Mundo contra el Liberalismo Global”. Ed. GEL. Buenos Aires, 1989.

[5] Cfr. Dallanegra Pedraza, L. “El Orden Mundial del Siglo XXI”. Ediciones de la Universidad. Buenos Aires, 1998.

[6]  Cfr. Keohane, R.O. y Nye, J.S. “Poder e Interdependencia”, op. cit., p. 36.

[7]  Cfr. Mastanduno, M. “Preserving the Unipolar Moment. Realist Thoeries and U.S. Grand Strategy after Cold War”. International Security, Vol. 21, Nro. 4, primavera 1997. p. 78.

[8] De acuerdo con la teoría de la estabilidad hegemónica, los Estados extensos  y relativamente productivos prefieren la apertura y buscan organizar una economía mundial liberal, mientras que los Estados menos eficientes, estando ausente la intervención del Estado hegemónico,  prefieren la protección o jugar de polizón en los mercados abiertos de otros. A medida que el Estado hegemónico declina, también lo hacen sus compromisos con la economía mundial liberal. Cfr. Krasner, S. “American Policy and Global Economic Stability”, en Avery, W. y Rapkin, D. “America in Changing World Political Economy”. Ed. Longman. New York, 1982.

[9] Cfr. Waltz, K. “El hombre, el Estado y la Guerra”. Ed. GEL. Buenos Aires, 1954. Waltz plantea en este libro tres niveles de análisis para las relaciones internacionales: una primera imagen centrada en el hombre, una segunda imagen centrada en el Estado y una tercera imagen centrada en el Sistema.

[10] Cfr. Waltz, K. “Teoría de la política Internacional”. Ed. GEL. Buenos Aires, 1979.

[11] Cfr. Oddone, N. y Granato, L. “Acerca de Kenneth Waltz y su aporte a la Teoría de Relaciones Internacionales”.  OnlineUB, Ubnews, sección notas. www.ub.edu.ar/extension/ubnews/notas.htm

[12] Keohane y Nye definen interdependencia como dependencia mutua. En tanto que la dependencia sería un estado en que se es determinado o afectado por fuerzas externas. En política mundial, interdependencia se refiere a situaciones caracterizadas por efectos recíprocos entre países o entre actores de diferentes países. Cfr. “Poder e Interdependencia”, op. cit., p. 22.

[13] Ibid... p. 35.

[14] Una aclaración necesaria es que, se dice "autoritativo", haciendo referencia a la autoridad, no al "autoritarismo".

[15] Cfr. Dallanegra Pedraza, L. “El Orden Mundial del Siglo XXI”. Ediciones de la Universidad. Buenos Aires, 1998.

[16] Cfr. Keohane R.O. y Nye, J.S. “Poder e Interdependencia”, op. cit., p. 59. Los cambios dentro de estos regímenes internacionales son explicados por los autores sobre la base de  cuatro modelos complementarios: 1- los procesos económicos, 2- la estructura de poder global en el mundo, 3- la estructura de poder dentro de determinadas áreas de cuestiones y 4- los atributos de poder en tanto resultan afectados por los organismos internacionales. Ver capítulo 3: Explicando el cambio de regímenes internacionales (p. 59-86) en “Poder e Interdependencia”.

[17] Como sostiene Joseph Stiglitz: “La ideología orientaba la prescripción política y se esperaba que los países siguieran sin rechistar”. Cfr. “El malestar en la globalización”. Ed Taurus. Buenos Aires, 2002. p. 16.

[18] Cfr. Duroselle, J. B. “Tout Empire Périra. Théorie des Relations Internationales”. Ed. Aeman Collin. París, 1992.

[19] Cfr. Chesnais F. (comp). “La mundialización financiera”. Ed. Losada. Buenos Aires, 2000. p. 31.

[20] Ibid... p. 321.