La riqueza como impulsora de la economía

 



Esta es una etapa declinante. La fuerza motriz en una economía impulsada por la riqueza; es la riqueza que ya se ha conseguido, una economía impulsada por la antigua riqueza no es capaz de mantener su prosperidad.

En la etapa impulsada por la riqueza, las empresas empiezan a perder ventaja competitiva en los sectores internacionales, debido a las siguientes razones:

 La menguante rivalidad (resultado de prestar más atención a conservar la posición que mejorarla).
 La decreciente motivación societaria a invertir.
 La capacidad de aislamiento de las firmas suficientemente poderosas para influir en la política gubernamental .

Un síntoma que puede acompañar al desplazamiento hacia la etapa impulsada por la riqueza es la proliferación de las fusiones y adquisiciones, las compañías que cuentan con un flujo de tesorería superior a sus necesidades internas buscan la forma de experimentar un rápido crecimiento sin correr los riesgos propios de poner en marcha nuevas empresa. Las fusiones también pueden ser reflejo de un creciente deseo de reducir la rivalidad e incrementar la estabilidad. Las fusiones crean la ilusión de progreso sin la creación de nuevas empresas o sin mejorar fundamentalmente la ventaja competitiva en las empresas existentes.

A medida que las empresas pierden ventaja competitiva de orden superior, muchos sectores de la propia nación pierden dimensión y recurren a la competencia en precios.

La industria de un país avanza a través de las tres primeras etapas porque existen fuerzas que crean el potencial para unas ventajas competitivas de orden superior y presionan a la industria para que las busque y las obtenga.

Algunas de las condiciones más destacables que hacen falta para que el país progrese a etapas más avanzadas son la siguientes: Mecanismo de creación de factores, Motivación, Rivalidad interior, Perfeccionamiento de la demanda, Desventajas selectivas en los factores y Capacidad para la formación de nuevas empresas.
La casualidad suele ser un detonante que permite a la economía del país desplazarse rápidamente hacia delante. Los acontecimientos no previsibles más importantes, como guerras, grandes reajustes en la cotización de las monedas, alteraciones en los precios de los insumos y aumentos extraordinarios de la demanda brindan las oportunidades a los países bien situados para avanzar rápidamente en una gama de sectores.