Atractores Organizacionales

Cuidado con las intenciones

Existe también una situación de gran recurrencia en la empresa en la que sin tratar de entender a fondo el tipo de organización y su dinámica, se realizan esfuerzos por lograr el cambio, pensando ciegamente que el cambio por sí solo es bueno. En realidad debemos pensar que en la mayoría de los casos los cambios que se buscan son riesgos controlados y medidos, debido a que no ponen en riesgo a la estructura organizacional ni tampoco su "status quo".

Normalmente los cambios de este tipo son bienvenidos. Su ciclo típico es aquel de:

  1. Novedad
  2. Interés
  3. Promesa de colaboración
  4. Falta de tiempo para participar
  5. Olvido.

En realidad lo que se vive es un proceso interno en el que los mecanismos de autodefensa organizacional se disparan y desactivan el proceso de cambio de manera paulatina.

Las fuerzas internas que se oponen al cambio son muy poderosas y existen una amplia variedad de mecanismos de autodefensa auto-organizados que se resistirán al cambio del "status quo". La falta de atención a juntas, la impuntualidad, la sustitución por otros proyectos, las frases negativas, el pesimismo hacia el éxito del programa, el abandono temprano de la tarea o el incumplimiento de la misma, hacen de cualquier proceso de cambio una labor ardua que polariza individuos y grupos, sobretodo cuando no están definidos desde un punto de vista transparente la necesidad de cambiar, los actores, afectados y efectos esperados.

Eso por una lado pero ahora veamos la parte de en la que las fuerzas de la organización no están orientadas hacia los objetivos estratégicos. El hecho de que dentro de la empresa se establezcan distintos programas de mejora incrementa la complejidad de una manera geométrica y a final de cuentas lo que se logra es que se generen soluciones híbridas sin haber alcanzado el resultado original que de ellas se esperaba. Los programas pierden gran efectividad y en algunos casos solo llegan a modificar algunos aspectos de la organización, mientras la estructura y los procesos principales se mantienen intactos.

No se trata de decir que tal o cual estrategia de mejora sea buena o mala. Desde mi punto de vista todas las medicinas son buenas o malas dependiendo de la enfermedad. Lo que hay que validar es que el proceso de cambio se necesario, oportuno y que no beneficie ni pisotee a grupos.