Atractores Organizacionales

"La religión Indu se refiere a dos aspectos del universo, lo invisible y lo manifiesto. Lo invisible es conocido como Nirguna Brahma, Brahma sin cualidades, no cognoscible, sin características, mientras que la parte manifiesta es llamada Saguna Brahma, Brahma con cualidades, todo lo que es cognoscible. Estos corresponden al "ojo( del huracán)" y a "la espiral, el origen irreconocible y el universo turbulento alrededor de el, misteriosamente llamado el núcleo de calma. "
Michael Eschneider

"Un solo principio debe hacer del universo una única y compleja criatura viviente, una sola del todo"
Plotino

"Por ello trabajan las abejas, criaturas que por una sola regla en la naturaleza nos enseñan el acto del orden al reino civilizado"
William Shakespeare

La realidad que nos rodea es un conjunto de variables y elementos que evolucionan y que se combinan para integrar un estado situacional dinámico que cambia permanentemente. Vista así, la realidad se parece a una enredadera a la que para conocer el estado presente debemos hacer un corte transversal para observar las variables que se encuentran ahí, en ese momento determinado, y que forman la realidad que nos rodea. El paso del tiempo hará que eventualmente algunas de esas "ramas" converjan y que otras se alejen según la evolución de nuestros intereses y nuestras vidas.

Esta visión simplificada que se traduce en una riqueza de posibilidades infinita, nos lleva a comprender el por que la realidad que nos rodea llega a percibirse como sumamente compleja. Dentro de las organizaciones existen conductas de variables no predecibles cuyas combinaciones en el tiempo pueden llegar a crear variedad infinita de estados, los cuales aparentemente no parecen obedecer a ningún patrón de comportamiento; en algunos casos podemos llegar a pensar que el azar mantiene a la deriva al destino.

Para tratar de comprender a la realidad, podríamos pensar que debemos de buscar la medición de cada una de las variables que la integran, sin embargo eso sería un absurdo, puesto que no tendría caso llevar hasta la sofisticación extrema un modelo que busca simplificar a la realidad. Ese camino no es correcto. Además nuestra percepción de la realidad no funciona de esa manera, filtramos la realidad que percibimos y creamos nuestras propias estructuras de interpretación de la realidad y de ahí que cada quien con sus propias experiencias, ideas, valores, etc. va creando filtros para accesar lo verdaderamente relevante, haciendo a un lado lo trivial. Lo modelos o paradigmas que utilizamos son los que nos permiten comprender mejor la realidad que nos rodea y ello es por que como menciona Thomas S. Kuhn, al referirse al surgimiento de los nuevos paradigmas en la ciencia: "Lo paradigmas ganan su status porque son mas exitosos que sus competidores en solucionar problemas que los grupos de investigadores han reconocido como complejos". Así también Sengue menciona sobre nuestros Modelos Mentales (1990, pag. 175): "Cuando tu y yo caminamos en una fiesta concurrida, tomamos los mismos datos sensorialmente, pero nos fijamos en diferentes caras. Como decía un psicólogo: observamos selectivamente." Y continúa: "Por años, los físicos corrieron experimentos que contradecía la física clásica, aunque no pudieron observar los datos que los experimentos eventualmente generaron, dejando para las teorías revolucionarias (mecánica cuántica y relatividad) para la física del siglo veinte".

De esta perspectiva surge un ingrediente esencial para integrar esa realidad que nos rodea y es el punto de vista del observador. Niklas Luhmann (1996, pag. 134) menciona los siguiente: "Los trastornos que el sistema experimenta provenientes del entorno no tienen que ser afrontados como un todo, sino pueden ser seleccionados y trabajados localmente: el dolor del estómago que se encuentra en el vientre y no es necesariamente un dolor de todo el cuerpo; o en el caso del sistema social que experimenta dificultades económicas, pero que no solo pro eso se transforman en dificultades políticas. Tampoco las teorías científicas tendrían que cambiar en caso de que hubiera inflación: mas bien la teoría debe mantenerse constante para que pueda describir con suficiencia el fenómeno inflacionario…". Y continua Luhmann: "Esta hipótesis marcó la ruptura con el modo de pensar holístico en que se infería que el sistema, para cambiar, tendría necesariamente que movilizar, simultáneamente todas sus interdependencias". "…la perfección es una disposición improbable, ya que supondría que a cualquier perturbación externa, el sistema tendría que responder de manera sincronizada, lo que implicaría una necesidad enorme de tiempo para reaccionar la siguiente perturbación".

Todo esto nos lleva a establecer dos puntos que a mi perecer son importantes citar:

  1. Filtramos la realidad y no nos hemos preocupado hasta ahora seriamente en unir las partes para crear esa visión compartida de la cual también hace referencia Peter Sengue. Esto nos lleva a atacar los problemas con información segmentada y parcial. Eso estuvo bien antes, pero ahora...
  2. Necesitamos nuevos ángulos para ver la realidad, ver la dinámica de los elementos, entender al todo y a las partes como un conjunto, entender el medio ambiente y el intercambio de este con el sistema.

Partiendo de esta nueva apertura necesaria para ver con un distinto cristal a la organización, quisiera utilizar la alegoría de los Atractores que se mencionan en la Teoría de Caos y tratar de llevarlos al entorno organizacional donde estoy seguro que nos serán de gran utilidad para entender lo que ocurre, y que después de todo servirán para establecer bases de entendimiento donde aparentemente no las hay. Los atractores, son zonas dinámicas de atracción que delimitan el comportamiento de variables en aparente desorden.

Estas áreas de atracción, donde se desenvuelven variables en escenarios complejos, hacen predecibles ciertas conductas que giran en torno a ellas.

El concepto de atractor es muy interesante y hago alusión a el porque como se cita en la Teoría de Caos, son los patrones de orden que se encuentran detrás del desorden. Además no siento que esté tan solo en este atrevimiento, puesto que también Margareth Wheatley (1992) menciona a la Visión del Negocio como el gran atractor que guía a la organización hacia una meta común. Traducido al ambiente organizacional, aquellos atractores que existen permiten la evolución dinámica de las diferentes variables que integran, aún sin control y supervisión, como lo menciona Wheatley.

En este ensayo, quiero proponer que los campos que limitan el desempeño de variables caóticas dentro de la organización son:

Digamos entonces que estos atractores son aquellos marcos de referencia que permiten la dinámica compleja de la organización en sus diferentes dimensiones, pero por otro lado establece ciertos límites para el desempeño de las variables. Dentro de esos límites las variables están sujetas a una dinámica bastante compleja, y el conjunto de interacciones dinámicas entre esas variables en ese estado es lo que aparenta ser, como mencionamos al principio del capítulo, un verdadero desorden.

Los campos de atracción no son estáticos, sino que también están sujetos a su propia dinámica, sin embargo son más institucionales y por lo tanto más predecibles en la dinámica organizacional. Otro aspecto adicional es que estos campos se cruzan e incluso son de diferente magnitud y alcance. En su conjunto definen aspectos importantes de la organización como su conducta, respuesta ante el medio ambiente, y su operatividad interna. La importancia de los atractores radica en su conocimiento y modificación para cambiar la conducta de la organización hacia niveles más altos de desempeño. Desde mi punto de vista son las variables adicionales (además del modelo Estructura-Procesos) necesarias para entender la conducta organizacional.

A continuación se describen los centros de atracción en torno a los cuales gira la dinámica organizacional: