La Teoría de Caos aplicada

La Teoría de Caos Aplicada

Muchos han sido los científicos que han aportado sus valiosos conocimientos a la formación de este cuerpo teórico que amenaza en convertiste en una ciencia por derecho propio. No cabe duda que ante nuestros ojos se abren muchas puertas llenas de posibilidades de entendimiento sobre la dinámica de sistemas no lineales y que deja atrás de manera definitiva nuestros modelos mecanicistas-deterministas.

La Teoría de Caos no es solamente un nuevo cristal para comprender la turbulencia dentro de la naturaleza, las caprichosas formas que exhibe y los patrones de conducta a los que obedece. Más allá de esto, aparece también como una herramienta valiosa para entender el comportamiento de la conducta humana y social, los fenómenos económicos, así como la evolución de la tecnología y de la actividad industrial.

Ante estas perspectivas no parece que estemos lejos que utilicemos el nuevo modelo para explicar la conducta de los sistemas que nos rodean y de los cuales formamos parte. En particular, y como tema principal de este libro, me interesa la aplicación de la Teoría de Caos, en este caso a la organización y su dinámica. Que mejor que contar actualmente con un conjunto de principios que ayuden a entender sobre los atractores que condicionan el comportamiento aparentemente caprichoso de algunas variables organizacionales, poder identificar adecuadamente aquellas variables que no manejadas adecuadamente pueden degenerar en un "efecto mariposa interno". Tiempo después, comprender ese tipo de actitudes que se generan repetidamente en diferentes escenarios organizacionales y que reproducen a escala fractal, así también crear las condiciones para que bajo ciertas bases se origine un "caldo de cultivo" del cual puedan surgir equipos de trabajo bien integrados y con la facultad de auto-organizarse orientados a la visión del negocio.

Lejos de ser algo carente de soporte o fundamento, los principios en los que se fundamente a teoría de Caos demuestran que no es así. Después de todo, qué son las organizaciones si no son un cúmulo de variables entremezcladas y en constante retroalimentación, aunque en aparente desorden incomprensible. Sin embargo las organizaciones como cualquier sistema disipativo y complejo, sujetos a su dinámica natural, también esta condicionado a obedecer ciertas reglas de orden y caos, que son las que le permiten mantener su coherencia y su búsqueda de significado.

Es difícil sin duda en este momento decidir si el sistema de clima mundial es más complejo que la organización más grande del mundo o viceversa. Yo me inclino a pensar que ninguno de ellos es más simple o más complejo que el otro. Más bien yo diría que los dos tienen propiedades que los pueden hacer comprensibles a los ojos de un observador con las herramientas de análisis adecuadas. No podemos comparar la complejidad de la hormiga con la ballena, simplemente debemos buscar aquellas propiedades que las hacen iguales como seres vivientes.

De la misma forma debemos cambiar la óptica de las organizaciones. Ya hemos mencionado que los principios mecanicistas en los cuales se rigen para ser administradas se están volviendo demasiado inoperantes, por una sencilla razón, se administraron como máquinas en la edad de la máquina, pero ahora que nos adentramos a la era de la informática deben ser tratadas como lo que son: sistemas vivientes.

Durante lo siguientes capítulos tendremos la oportunidad de apreciar posibles aplicaciones de la Teoría de Caos dentro de organizaciones, así como conocer mas a detalle algunas propiedades de los sistemas vivientes, que debemos entender claramente para formar un cuerpo coherente, que nos ayude a plantear el modelo integrador en el cual esta basado este libro.