
Revista académica de economía
con
el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas ISSN
1696-8352
Economía de Venezuela
Controlar todo
Luis Oliveros
luis_cesar_13@yahoo.com
Según la teoría económica tradicional, en la gran mayoría de los casos que se implementan controles de precios estos no traen efectos positivos, sino por el contrario distorsionan el comportamiento de la economía y al final traen consecuencias negativas.
Para citar este artículo
recomendamos utilizar este formato:
Oliveros, L.:
"Controlar todo" en Observatorio de la Economía Latinoamericana
Nº 103, octubre 2008. Texto completo en
http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/
Debemos tener presente que el precio es una fuente de información, tanto para
compradores como para vendedores, y si un ente externo al mercado (ejemplo un
gobierno) fija un precio sin tener en cuenta la posición de ambos lados, puede
llegar a perjudicar a uno o a ambos. Recordemos que en la fijación de precios
los costos representan una parte muy importante y también el margen de ganancia
del vendedor (nadie querrá vender o producir algo sin obtener ganancia), por lo
que si al fijar el precio inferior a los costos o no que permita un adecuado
margen de ganancia, los productores dejarán de producir ese bien o los
vendedores dejarán de vender ese bien, y por lo tanto la oferta de ese producto
caerá, trayendo escasez o un mercado paralelo de ese bien a un precio mas
elevado que no genere tributos fiscales.
Debido a estos problemas una verdadera competencia se convierte siempre en la
mejor fijadora de precios. En ella se supone que entre una cantidad de
vendedores, el comprador tendrá suficiente información y oferta de bienes y
servicios y podrá escoger el de mejor calidad y precio.
Un ejemplo de esto lo podría representar el reciente anuncio de control de
precios en los servicios médicos privados. Si bien es cierto que en nuestro país
muy pocas personas piensan que las clínicas privadas exhiben precios razonables,
para nadie es un secreto que la población que se dirige a estos centros
privados, acude en parte debido a la baja calidad de los servicios médicos
públicos. Ante esta situación, uno podría pensar que en vez de implementar un
control de precios que puede conllevar en el corto o mediano plazo al cierre de
varios centros asistenciales, ¿por qué no mejorar y ampliar la red de hospitales
públicos y que estos compitan con los “abusadores” de la salud privada?, ¿Por
qué no aprovechar esa matriz de opinión que se ha creado en torno a lo costoso
de los servicios médicos privados y obligarlos a competir con grandes y buenos
hospitales, manejados eficientemente y con médicos y personal de enfermería de
primera línea?. Ante tal competencia y viendo que pacientes y hasta personal de
sus empresas migran a estos hospitales, las clínicas deberán adecuarse al nuevo
mercado. Eso representaría una auténtica decisión revolucionaria, trayendo
prosperidad a toda la población e incrementándoles el nivel de vida, sin
entorpecer ni generar el cierre de empresas. Ahora bien, pongamos los pies sobre
la tierra y pensemos en la probabilidad que esto ocurra…..