
Revista académica de economía
con
el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas ISSN
1696-8352
Economía de Venezuela
Negocios Complicados
Luis Oliveros
luis_cesar_13@yahoo.com
Cualquier estado en el mundo debe generar mecanismos que ayuden a sus ciudadanos
a facilitarle su búsqueda de bienestar, de tratar de hacerles más sencillo sus
aspiraciones de mejorar sus niveles de vida. Creación de puestos de trabajo
estables, seguridad tanto social como personal y garantía de sus derechos
(expresión, tránsito, políticos, religiosos, etc.), son elementos sumamente
importantes y que en una sociedad moderna como en la que estamos, aquellos
países que tengan inconvenientes en brindar esto, tendrán graves problemas en
convertirse en sólidas y estables naciones.
Para citar este artículo
recomendamos utilizar este formato:
Oliveros, L.:
"Negocios Complicados" en Observatorio de la Economía Latinoamericana
Nº 103, octubre 2008. Texto completo en
http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/
Según cifras del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, si usted
quiere establecer un negocio en Venezuela, teniendo suerte se tardará 100 días,
cifra similar a la que presentan países como Ecuador, Perú, República
Dominicana, Paraguay y varios países africanos, mientras que en los países
desarrollados la media es de 25 días, y en países como Canadá y Dinamarca menos
de tres días. ¿En cual grupo de países le gustaría a usted que nuestro país
estuviera?, o mejor dicho, ¿en cual grupo nos convendría más estar?.
Resulta evidente que si un país presenta fuertes barreras (hablando en términos
de costos y tiempo en gestiones) para el desarrollo de negocios, se originan dos
consecuencias, corrupción y/o informalidad. La primera se genera por la
conjunción de dos factores, empleados públicos mal remunerados, y empresarios
(quienes necesitan celeridad en las gestiones para poder abrir el negocio), que
ven que sobornar al burócrata le es más rentable que esperar mucho tiempo para
que salgan sus trámites (y el tiempo, hasta en el socialismo, es oro). La
segunda se forma porque debido al coste y al tiempo muchas veces en vano para
abrir un negocio, gran parte de la actividad económica prefiere permanecer en la
informalidad, no pagando impuestos ni teniendo que sobornar a nadie, ahorrándose
esos “gastos”. Ambas consecuencias generan un contexto viciado donde las
relaciones y la capacidad de pago se convierten en la variable fundamental para
determinar quién puede hacer negocios y quién no, con efectos bien negativos
para la población en general y hace más complicada la lucha por acabar con al
pobreza.
Este indicador representa solo uno de los muchos que ayudan a explicar el porque
hacer negocios, invertir o conseguir un trabajo que te permita llevar una vida
digna, es mucho más sencillo y común en esos países donde hacer negocios es
mucho más sencillo, que en los nuestros en donde lamentablemente aún estamos
debatiendo como la riqueza es un mal que no puede atacar a nuestros pobladores,
debido a que los corrompe y los hace malas personas.
El desincentivar la actividad económica y la inversión nacional e internacional
solo perjudican al siempre llamado “pueblo”, debido a que ve como sus
posibilidades de alcanzar mejores niveles de vida disminuyen abrumadoramente y
por lo tanto seguirá entrampado en la pobreza.