
Revista académica de economía
con
el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas ISSN
1696-8352
Economía de Venezuela
El Pasado te Enseña
Luis Oliveros
Luis_cesar_13@yahoo.com
Es increíble que sea un latinoamericano el que haya dicho que quien no conozca
su historia está condenado a repetir sus errores, y decimos increíble porque
pareciera que en la región y especialmente en nuestro país no hemos terminado de
entender el mensaje que trató de transmitir este personaje. Muy a nuestro pesar
somos expertos en repetir constantemente nuestros errores económicos, políticos
y sociales.
En la actualidad el mercado petrolero internacional ha dejado un poco de lado
esa volatilidad que lo ha caracterizado en toda su historia, y de hace unos 8
años para acá la tendencia ha sido al aumento de sus precios. Impulsado por la
fuerte demanda imperial (recordemos que ese odiado Imperio consume más del 25%
del petróleo mundial y el 50% de la gasolina, y nosotros le proveemos de cerca
del 10% de sus necesidades de crudo), el estable crecimiento económico europeo
pero por sobre todas las cosas, con la vertiginosa demanda energética de China y
la India, los niveles actuales de necesidades de petróleo se acercan a los 86
millones de barriles diarios (y ya se habla de 87 millones de barriles diarios
de demanda para el año 2008).
Para citar este artículo
recomendamos utilizar este formato:
Oliveros, L.
:
"El Pasado te Enseña" en Observatorio de la Economía Latinoamericana
Nº 90, enero 2008. Texto completo en
http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ve/
Esto ha producido que el barril de petróleo se esté acercando a los USD 80.
Ahora bien, ¿esta coyuntura será eterna?, ¿estos precios se mantendrán para
siempre?, y tal vez más importante aún, ¿esta escalada de precios es favorable
para la salud económica mundial?, si ha habido alguna enseñanza que nos ha
dejado el pasado y en especial el mercado petrolero, es que en algún momento el
precio del petróleo cederá, y con esto las ingentes sumas de petrodólares
disminuirán y solo aquellos países que verdaderamente ahorraron y tienen fondos
de inversión o ahorro para paliar esta caída no sufrirán consecuencias muy
graves en términos de pobreza, desempleo, PIB, etc. Y ante esto, ¿Venezuela está
preparada?, ¿nuestras finanzas públicas son tan sólidas para estar tranquilos
cuando llegue ese día?, ¿contamos con instrumentos de ahorros para hacer frente
a una eventual caída de los ingresos?, ¿está preparada nuestra industria
petrolera para afrontar un cambio de escenario tan drástico?.
Obviamente es imposible pensar que con altos niveles de pobreza y una entrada
extra de recursos, un gobierno no deba implementar planes sociales ni tratar de
distribuir esa riqueza entre la población. No obstante, el problema reside en el
hecho de que si los programas no conllevan inversión productiva, no traen
consigo creación de puestos de trabajo de forma permanente y que se puedan
mantener luego en el futuro cercano sin la ayuda de papa estado, que el sector
privado sea dinámico y se ajuste fácilmente a volátiles coyunturas, a la larga
cuando la situación petrolera sea adversa, estos planes sociales, estos nuevos
puestos de trabajo están condenados a desaparecer, ese sector privado perderá
dinamismo y la situación del país y de su clase más necesitada va a ser peor al
final del boom que al comienzo.
Y como venezolanos sabemos que esto es perfectamente posible que ocurra, porque
ya los acontecimientos de los años setenta nos enseñaron, que a pesar de la
impresión gubernamental de que los precios altos llegaron para quedarse, en el
mercado petrolero hay volatilidad, y ante cualquier muestra de debilidad de
alguno de los motores de la demanda energética mundial, el precio podría empezar
a perder posiciones.