Observatorio de la Economía Latinoamericana

 


Revista académica de economía
con el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas  ISSN 1696-8352

 

Economía de México

 

“LA MIGRACIÓN, PUNTAL DE LA ECONOMÍA MEXICANA”

 

Autor: Miguel E. Berumen Barbosa (CV)

Septiembre de 2003.

 

Introducción.

 

El fenómeno migratorio hacia el extranjero en México y principalmente para sus regiones geoeconómicas consideradas como de mayor marginación y pobreza, es ya añejo, remontándose a la década de los cuarenta –a través del Programa Bracero-[1], acentuándose cuando se empieza a manifestar la decadencia o deterioro del patrón de acumulación del llamado modelo de Sustitución de Importaciones, caracterizado por el abandono del campo y la prioridad otorgada al sector secundario, hasta nuestros días. 

A partir de entonces, se registran una serie de incidentes que laceran a todo mexicano por las vejaciones de que fueron objeto en su momento, nuestros conciudadanos, algunos de ellos ya fallecidos, mientras que a otros golpeados por los años, aún no les llega una respuesta a sus reclamos, entre ellos el respeto a la dignidad humana, hasta nuestros días[2]. 

El estado de Oaxaca a nivel nacional, es considerado con un mediano índice de población migratoria, expulsados por las necesidades apremiantes para subsistir y en busca de mejores niveles de vida para ellos y sus familias, al grado tal de convertirse en un paliativo para enfrentar el dramático crecimiento del ejercito de desempleados, así como la pobreza que arrastra este factor. 

Con el paso del tiempo este fenómeno y a la fecha, se ha convertido en un factor que impulsa, al margen de las políticas de los gobiernos federales, estatales y municipales, la dinámica económica de varias zonas y por ende de municipios y pueblos del país, en virtud de las remesas de dinero que envían a sus familiares desde el extranjero -fortaleciendo el mercado interno-, que según datos oficiales se han convertido en uno de los indicadores de ingresos de remesas económicas, después de la exportación del petróleo y que se refleja en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos. 

A nivel interno, se observa como un factor más que ha incidido en el crecimiento de la población urbana, la migración de zonas, comunidades y poblaciones que han reflejado atraso económico, social y político, hacia otras entidades del país, mismas que registran un mayor crecimiento y desarrollo, con mejores posibilidades para encontrar fuentes de trabajo y mejores perspectivas para la población migrante.

 

 

Ø        La migración interna.

 

Es aquel fenómeno donde la población rural, principalmente, emigra a otras ciudades o entidades de la república mexicana, particularmente aquellas con mayor crecimiento y desarrollo, desgraciadamente la integran en mayor medida, mano de obra no calificada y semi calificada, por lo que se canaliza a las labores del campo, a la industria de la construcción, turística y a los quehaceres domésticos, entre otros, o en el peor de los casos se integran al subempleo o empleos disfrazados, caracterizados por adolecer de un salario fijo, de prestaciones sociales y estabilidad laboral.

 

Como destinos de la migración interna, al menos del estado de Oaxaca, destacan las ciudades de Puerto Escondido, Las Bahías de Huatulco, San Pedro Pochutla, Salina Cruz, Juchitán de Zaragoza, Santo Domingo Tehuantepec, Ciudad Ixtepec, San Juan Bautista Tuxtepec, Oaxaca de Juárez y Huajuapan de León, entre otras.

 

Mientras que a nivel nacional, los principales puntos a donde se dirige la población migrante son: el Distrito Federal, el Estado de México, Sinaloa, Baja California Sur y Norte, Sonora, Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas y Aguascalientes, entre otras.

 

 

Ø        La migración externa.

 

Por lo que se refiere a este fenómeno, que viene a ser el punto central del presente documento, se caracteriza porque la población nacional y en lo particular la del estado de Oaxaca, emigra de manera documentada o indocumentada -“mojados”- hacia otros países, especialmente a los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá en menor medida, es decir, son conciudadanos que salen del país, con el claro objetivo de emplearse, ofertar su fuerza de trabajo, esperanzados en obtener una oportunidad de la vida que les permita alcanzar mejores niveles de bienestar para ellos y sus familias. 

Al ser población urbana y rural, caracterizada por ser mano de obra no calificada y semi calificada, por lo regular se les ocupa en las labores de la agricultura, así como en restaurantes, en la industria de la construcción y en quehaceres de hogares como sirvientes, jardineros, etc., percibiendo menores salarios en comparación con la población ocupada originaria de dichos países, máxime cuando es población indocumentada, que carecen de la documentación oficial para radicar en un país extranjero. 

Al considerarse el grado de desempleo como un factor negativo que incide en la actividad económica, política y social, la expulsión de la Población Económicamente Activa (PEA) al extranjero, significa un alivio para los gobiernos municipales, estatales y federal, porque garantiza el poder adquisitivo de sectores sociales pobres y medianos, robusteciendo el mercado interno, mientras que visto desde el ángulo de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, son significativas las remesas que envían nuestros conciudadanos.[3]

 

 

Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos

(Millones de Dólares)

 

CONCEPTO

2001

2002

Cuenta Corriente

-18,008

-14,058

Balanza Comercial

-9,954

-7,997

   Exportaciones

158,443

160,682

   Importaciones

168,396

168,679

Servicios No Factoriales

-3,558

-4,048

Servicios Factoriales

-13,834

-12,282

Transferencias

9,338

10,269

Balanza Comercial sin Exportaciones Petroleras

-22,752

-22,474

 

Fuente: Banco de México. Op. Cit. 

Como se puede apreciar en el cuadro de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, la Cuenta de Transferencias registra un superavit de 10,269 millones de dólares, siendo su principal componente las remesas de los residentes en el exterior de origen mexicano enviadas a sus familiares en México. Según el Banco de México, tales transferencias ascendieron a 9,815 millones de dólares, equivalente al 74.9 por ciento del valor de las exportaciones de petróleo crudo, así como a 1.54 puntos porcentuales del PIB. La misma fuente señala que en el 2002, se efectuaron 29.9 millones de transacciones de remesas familiares y el monto promedio por remesa fue de 328 dólares. 

Para el primer semestre del 2003, las remesas de mexicanos que trabajan en Estados Unidos de Norteamérica, registró un monto de 6,135 millones de dólares, superando en 29.07 por ciento a la del mismo periodo de 2002, el Banco de México, confirmó que el flujo de dólares por este concepto fue la fuente más estable de divisas para el país, por encima de la inversión extranjera directa y de los recursos que gastan los turistas extranjeros en el país, aduciendo que fueron equivalentes al 74 por ciento del valor de las exportaciones de petróleo efectuadas en ese lapso y a dos puntos porcentuales del PIB[4]. 

Según información de Oaxaca Journal, página de la Comunidad virtual No. 1 de Oaxaca:Oaxaca.com, http://www.geocities.com/notioaxaca/, “unos 400 mil oaxaqueños emigran cada año a los estados del Norte del país con la intención de ingresar a la Unión Americana en busca de empleo. Tan sólo en el pago de autobús o avión, los migrantes oaxaqueños erogan algo así como 200 millones de pesos y una vez que logran colocarse en algún trabajo envían a sus familiares cada año poco más o menos de 500 millones de dólares, que al cambio actual significan divisas por 4 mil 500 millones de pesos”, lo que les permite obtener una ganancia de 4,300 millones de pesos, recurso que no podrían obtener trabajando en el país, mucho menos en Oaxaca o en sus lugares de origen. 

Es de observarse que las remesas de connacionales que laboran en el extranjero llegó a México por medio de transferencias electrónicas, así como a través de un instrumento denominado money order, además de los cheques personales, efectivo y en especie.

 

Remesas Familiares

 

 

 

Concepto

Anual 2002

Enero-Mayo

2002 (A)

Enero-Mayo

2003 (B)

Variación Relativa (B/A)

Remesas Totales

9,814.51

3,892.57

4,993.87

28.29

Transferencias        Electrónicas

8,798.14

3,444.06

4,284.72

24.41

Money Orders

686.51

319.22

611.22

91.48

Cheques Personales

10.06

4.32

6.40

48.24

Efectivo y Especie

319.80

124.97

91.52

-26.77

Número de Remesas Totales

29.95

12.05

16.08

33.40

Transferencias Electrónicas

27.70

11.07

14.20

28.28

Money Orders

1.78

0.79

1.74

121.55

Cheques Personales

0.01

0.00

0.01

54.37

Efectivo y Especie

0.46

0.19

0.13

-33.73

Remesa Promedio

327.65

322.99

310.61

-3.83

Transferencias Electrónicas

317.58

311.09

301.70

-3.02

Money Orders

385.68

405.79

350.71

-13.58

Cheques Personales

961.93

980.86

941.96

-3.97

Efectivo y Especie

696.09

658.26

727.38

10.50

 

 

1/ Los Conceptos referentes a remesas totales se expresan en millones de dólares.

2/ Los conceptos referentes a número de remesas se expresan en millones de operaciones.

3/ Los conceptos referentes a remesa promedio se expresan en dólares.

Fuente: La Jornada, 10 de julio de 2003. Nota: “Mexicanos que trabajan en EU enviaron mil 195.10 mdd en mayo”.

 

De acuerdo a la información proporcionada por el Centro de Estudios para la Inmigración en Washington D.C., los puntos a donde emigra el mayor número de la población mexicana en busca de mejores expectativas, son cuatro: California, Texas, Illinois y Arizona, que suman un total de 6,904,551 connacionales, como se aprecia en el cuadro 1, equivalente al 75.72 %, respecto a la población total extranjera registrada en dichas entidades; mientras que en comparación con el total de los migrantes extranjeros registrados en la Unión Americana que es de 29’448,319, equivale a 23.45%; en otro grupo se registra, un total de 2,109,163 migrantes mexicanos, equivalente al 23.13% en comparación a la población total de diseminada en 24 estados de la Unión Americana, como se puede observar en el cuadro 2, que comparada con la población total extranjera registrada en los Estados Unidos de Norteamérica equivale a 7.16%. 

El resto de la población migrante mexicana se localiza en 16 estados más de la Unión Americana, ver cuadro 3, que es de 104,893 connacionales correspondiente al 1.15% y equivalente a la población total es igual al 0.036%, toda vez que es menor el número. 

Según el Centro de Estudios para la Inmigración en Washington D.C., en las 5 entidades restantes de la Unión Americana, ver cuadro 4, no se registra población extranjera mexicana.

 

 

Cuadro 1. Estados de la Unión Americana donde se Concentra el Mayor Número de Población Migrante de Origen Mexicano.

 

Estado de la Unión Americana

Población Total Migrante

Población Migrante de México

Porcentaje en Relación a la Población en dichos Estados

Porcentaje de la población total extranjera en E.U.

California

8,817,243

3,889,695

44.11

13.21

Texas

2,885,734

1,970,787

68.29

6.92

Illinois

1,531,231

609,068

39.78

2.07

Arizona

649,127

435,001

67.01

1.48

T o t a l

13,883,335

6,904,551

49.73

23.45

 

Fuente: Centro de Estudios para la Inmigración en Washington D.C. Información dada a conocer por el Periódico de circulación nacional “Reforma” el 8 de septiembre del 2003.

 

 

Cuadro 2. Estados de la Unión Americana donde se Concentra otro

Número Importante de Población Migrante de Origen Mexicano.

 

Estado de la Unión Americana

Población Total Migrante

Población Migrante de México

Porcentaje

Porcentaje de la población total extranjera en E.U.

Georgia

573,255

196,011

34.19

0.66

Colorado

380,841

192,427

50.52

0.65

Florida

2,640,882

189,819

7.19

0.64

Carolina del Norte

436,513

179,236

41.06

0.61

Nueva York

3,804,431

170,386

4.48

0.24

Washington

614,524

149,281

24.29

0.52

Nevada

305,573

142,685

46.69

0.48

Oregon

296,997

117,297

39.49

0.40

Utha

159,237