Una de las características del estado de Oaxaca es la
falta de fuentes de empleo, lo que es producto, de su bajo nivel de desarrollo
y crecimiento, baja inversión en proyectos productivos por parte del sector
social que nos remite a una alta dependencia en cuanto a productos manufacturados
e incluso granos básicos; asimismo, se puede observar, por otro lado, un ligero
crecimiento, fuertemente concentrado en las localidades más grandes, en cuanto
a inversiones en giros comerciales y de servicios, que si bien generan un
relativo empleo de mano de obra, de ninguna manera es suficiente para abatir el
desempleo, que desgraciadamente convergen en la marginación, pobreza y pobreza
extrema.
Por el lado de los planes y programas educativos, de
las diferentes instituciones de educación media superior y superior, es
evidente la poca congruencia que existe con las actividades operativas de los
sectores productivos y de servicios, por lo que continúan egresando,
profesionistas o mano de obra calificada cesante, que no encuentran trabajo de acuerdo
a su perfil educativo, amén de los sueldos y salarios raquíticos que, en el
mejor de los casos, les sirven sólo para subsistir, sin abrigar una mayor
expectativa de mejorar el bienestar de sus familias. A ello podríamos sumar, el
constante crecimiento poblacional en general y en lo particular estudiantil,
por lo que no puede ser una novedad que cada ciclo
escolar continúe creciendo el número de egresados, traduciéndose esto en una
creciente oferta de mano de obra calificada que rebasa en mucho a la demanda de
estos.
En consecuencia tenemos un mercado laboral con mucha o
demasiada oferta y una poquísima demanda de parte de una estructura productiva
escuálida, no representativa o inadecuada para el potencial de recursos
naturales que tiene el estado; así como de las actividades comerciales y de
servicios que se ven más favorecidas pero que no llenan las expectativas de
empleo que necesita la entidad.
Ante tal situación, emerge una demanda de
capacitación por parte del sector social, en su afán de contar con los
elementos básicos para ocuparse en actividades productivas para auto emplearse,
o en el peor de los casos, que le permitiría emplearse con más facilidad
ejerciendo algún oficio, es precisamente en este marco donde se integra el
Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del Estado de Oaxaca
(ICAPET), atendiendo a la población mayor de 16 años en adelante procurando
además, con sus cursos, responder a las necesidades de los sectores productivos
y/o las actividades acordes a cada una de las zonas de trabajo de
la Unidades de Capacitación
(UDC).
Cobertura Geográfica de
la UDC 089 Santiago Matatlán.
Se considera básico, dar a conocer la cobertura
geográfica de atención que tiene
la
Unidad de Capacitación 089 Santiago Matatlán, con el objeto
de delimitar su universo de trabajo, sus principales características, sus
fortalezas y debilidades, de ahí el desarrollo de este punto.
De a cuerdo a la nueva distribución de las zonas de
trabajo, que se da a conocer desde los últimos meses del 2005, la cobertura
asignada a esta Unidad de Capacitación se encuentra operando bajo este nuevo
criterio desde el inicio del 2006; de acuerdo con ello, se conforma de cuatro
distritos rentísticos, donde se encuentran 76 municipios, ubicados en 3 regiones,
a saber: Sierra Norte, Sierra Sur y Valles Centrales. La población total de
este universo, es de 225, 643 habitantes,
siendo los distritos de Tlacolula y el Mixe quienes
concentran el 71 por ciento, con 104,486 y 55,718 personas respectivamente,
mientras que el 29 por ciento de la población, se encuentra en los distritos de
Yautepec, Villa Alta e Ixtlán,
que suman una población total de 65,439 personas.
La Población
Económicamente
Activa (PEA)
de esta zona de trabajo es de 157,575 personas, concentrando el 71.33 por
ciento los distritos de Tlacolula y Mixe, con 75,535
y 36,858 personas respectivamente, el resto, es decir, el 28.67 por ciento, se
encuentra en los demás distritos, de mayor a menor, Villa Alta, Yautepec e Ixtlán, que suman
45,182 personas.
Esta Población Económicamente Activa (PEA), se
conforma de la siguiente manera: el 47.69 por ciento lo integra
la Población Ocupada
Activa (POA); el 51.75 por ciento es
Población Económicamente Inactiva (PEI); el 0.24 por ciento es Población
Desocupada y el 0.32 por ciento no especifica su situación.
Por su parte
la Población Ocupada
Activa (POA) registrada es de 75,143 personas equivalente al 33.3 por ciento en
relación a la población total y al 47.69 por ciento en relación a
la Población
Económicamente Activa (PEA); mientras que
la Población
Económicamente Inactiva (PEI) registra el 36.14 y el 51.75
por ciento en esa misma comparación. Asimismo,
la Población Desocupada
es de 383 personas equivalente al 0.15 y
0.24 por ciento en esa misma comparación, y
la Población que No
Especificó su actividad en relación a
la Población Total,
no es significativa, sin embargo en relación a
la PEA, alcanza el 0.32 por
ciento.
Este panorama, es preocupante, ya que al tomar como
referencia a
la Población Económicamente Activa (PEA), se observa
que únicamente
la
Población Ocupada Activa (POA) alcanza sólo el 47.69 por
ciento, mientras que la diferencia, es decir, el 52.31 por ciento lo conforma
la población desocupada, indicador que de una u otra forma, revela el alto grado
de carencia de fuentes de trabajo en la zona bajo responsabilidad de
la UDC 089 Santiago Matatlán.
A este panorama se deben agregar otros aspectos, como
son el tipo de empleos que se generan o se ofertan en el mercado laboral,
siendo los que constantemente demandan los sectores económicos, los siguientes:
como empleados de mostrador, mozos, estibadores, sirvientas, meseras (os), galopinas, veladores, choferes o
conductores de vehículos automotrices, secretarias y vendedores,
fundamentalmente; así como los bajos sueldos y la falta de prestaciones
sociales de que adolecen algunos empleos.
Podrá observarse que estos empleos no son los
apropiados para la capacitación que genera el ICAPET, por lo que la vertiente
idónea, y que se consolida, es la promoción del autoempleo, bien a través de
empresas familiares, microempresas o pequeñas empresas, en giros productivos,
comerciales y/o de servicios, en los cuales la capacitación les sea útil. Por
otro lado, se encuentran los cursos de capacitación con la finalidad de
preparar la mano de obra, de tal forma que las personas beneficiadas oferten su
disposición en la demanda de otras oportunidades de trabajo, tanto en la zona
de trabajo de la UDC
089, como en otra partes de la entidad o del país, y por qué no decirlo, en el
extranjero, ya que un considerable número de habitantes se encuentran laborando
a los Estados Unidos de Norteamérica.
No esta por demás observar que, aunque se quiera
recurrir a los datos oficiales, estos no existen con la información elemental
básica para la zona de trabajo, sino que su contenido es muy general a nivel
estatal, al menos dentro del XI Censo General de Población y Vivienda, 1990;
así como en el Anuario Estadístico Oaxaca 2001, en lo que se refiere a la
población migrante, es decir, Población
Económicamente Activa que sale de sus lugares de origen hacia poblaciones más
grandes de la entidad, hacia otros estados de la república o a los Estados
Unidos de Norteamérica.
Sin embargo se aprecia que en la mayoría de los
localidades, cuando menos del 25 al 50 por ciento, es población con residencia
temporal en esa situación, que han tomado esta decisión en su afán de obtener
mejores condiciones laborales que les permita otras opciones que superen las
condiciones de vida de sus familias, por lo que estamos hablando de manera muy
reservada de un promedio de 59 mil personas clasificadas dentro de
la Población
Económicamente Activa (PEA).
Es precisamente, la población migrante
que labora en los Estados Unidos de Norteamérica, quienes a través de las
remesas, logran mantener una relativa dinámica económica en la mayoría de las
poblaciones de esta zona, utilizando sus recursos en las construcciones de sus
viviendas, para obras de beneficio social de sus comunidades de origen
incluyendo la realización de las fiestas patronales de estas, instalación de
comercios y servicios, algunos otros, para la adquisición de calzado, ropa,
educación y alimentación de sus familias, invirtiendo en las labores cotidianas
de sus lugares de origen a nivel personal o familiar, pero sin trascender como
unidades productivas organizadas, es decir, los recursos simplemente se
canalizan en el bienestar familiar, principalmente.
Sin embargo, tal situación, permite reducir el
impacto negativo del desempleo, así como el grave deterioro del poder
adquisitivo que se registra en la zona de trabajo, de lo contrario, el panorama
podría ser aún más dramático, dado que persiste la pobreza y marginación,
aunque sean perceptibles contornos de un crecimiento y desarrollo, por
desgracia desigual, concentrado.
La POA por Sectores Económicos
Si tenemos que
la Población Ocupada
Activa de la zona de trabajo es de 75,143 personas, equivalente al 47.69 por
ciento de
la Población Económicamente Activa (PEA), su
comportamiento en la clasificación sectorial es el siguiente:
Sector Primario:
conformado por las siguientes actividades:
agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. De
acuerdo a la información del Instituto Nacional de Estadística Geografía e
Informática (INEGI), a estas actividades se dedican un total de 52,581 personas
equivalente al 70 por ciento, por lo que es el sector que concentra el mayor
número de personas, destacando los distritos de Tlacolula con 18,624; Mixe con 15,027 y Villa Alta con 10,576, siguiéndole Yautepec con 7,633 y por último Ixtlán
con 721.
El sector se caracteriza por contar con un 80 a 90 por ciento de tierras temporaleras; en lo que se refiere a la región de los
Valles Centrales, predominan los lomeríos suaves y en menor proporción zonas
montañosas, con una agricultura más diversificada, con cultivos de maíz, frijol, ajo, cebolla, alfalfa, hortalizas y floricultura,
entre otros, con un clima templado; en la parte de
la Sierra Norte,
predomina una orografía montañosa con zonas semi
boscosas, poco propias para la agricultura por sus fuertes pendientes y con una
cada vez menguada riqueza forestal, merced a la tala inmoderada y a una
desapercibida reforestación, predomina en esta región el clima frío y con más
lluvia; la Sierra Sur,
se caracteriza por contar con una fuerte zona montañosa semiárida, un bosque
devastado conformado ahora por matorrales que caen en la clasificación de la
selva seca, con un clima caluroso seco y poca lluvia; en estas dos últimas
regiones se cuenta con pequeños sembradíos de maíz y frijol,
principalmente.
A pesar de estas características poco privilegiadas
para la agricultura, toma relieve por la siembra y cultivo de maguey mezcalero,
en especial para los distritos de Tlacolula, con una superficie de 3,092 hectáreas
equivalente al 43.70 por ciento y Yautepec con 2,240 hectáreas,
que equivalen al 31.66 por ciento, concentrando ambos el 75.36 por ciento del
total de siembra que se tiene en el estado de Oaxaca; en estos municipios se
registran 1,879 y 1,354, respectivamente, productores de maguey, que sumados
alcanzan el 51.74 por ciento del total en la entidad.
Al considerar los municipios que concentran el mayor
número de productores de maguey, se puede observar que de una clasificación que
emana de un universo de 59 municipios, 10 de los principales se ubican en los
Distritos de Tlacolula y Yautepec con 7 y 3
respectivamente. En este renglón se ha
vinculado la labor del ICAPET a través del fortalecimiento de la actividad de
la siembra y cultivo de maguey mezcalero, propagación y enviverado de agave mezcalero, control de plagas y
enfermedades del maguey, además de los cursos de floricultura, hortalizas,
invernaderos para la producción de tomate, frutales y viveros
forestales.
Por lo que se refiere a la ganadería, esta se
practica en todos los distritos, pero es de traspatio, caracterizada por
conformase principalmente con ganado bovino criollo, así como la cría de aves,
actividades que forman parte de la supervivencia de las familias.
En este renglón, cabe observar que, al menos en la
región de los Valles Centrales, se han venido estableciendo granjas avícolas
precedentes de Tehuacan, Puebla, donde tiene tienen su sede principal, son
empresas que a la fecha tienen una fuerte presencia en el mercado nacional.
Sector Secundario: lo conforman las siguientes actividades: minería,
extracción de petróleo y gas, industria manufacturera, electricidad y agua, y
construcción, de acuerdo a la clasificación del INEGI. En este sector
la Población Ocupada
Activa (POA), registra 11,257 personas, equivalente al 15 por ciento y ocupa el
segundo lugar, después del Sector Primario, sobresaliendo los distritos de
Tlacolula con 8,035; Mixe con 1,637; Villa Alta con
990, posteriormente Yautepec con 544 y por último Ixtlán con 51.
Las actividades más relevantes de este sector, que
absorbe la POA,
son: la industria manufacturera y la construcción, identificándose básicamente
con las actividades relacionadas con la industria del tejido e hilados
artesanales típicos y la elaboración de mezcal (artesanos y obreros), así como
lo que se refiere a la rama de la construcción, operadores de maquinaria fija,
ayudantes y similares.
Por lo que se refiere a los tejidos e hilados
artesanales típicos, la actividad se localiza en las siguientes comunidades: Teotitlán del Valle, con reconocimiento internacional, ya
que parte de su producción es de exportación, por ende, es un lugar de visita
obligada del turismo extranjero; San Pablo Mitla,
también con fama internacional por su ropa artesanal y las ruinas
prehispánicas, por lo que es también un lugar de turismo extranjero; Santa Ana
del Valle, lugar que cuenta con ruinas prehispánicas poco conocidas, pero donde
varias familias elaboran los tejidos típicos que incluso llegan a maquilar para
su venta posterior a los artesanos de Teotitlán del
Valle, principalmente.
Una de las actividades que, aunque con su problemática y
divisionismo, lentamente va progresando, es la relacionada con la industria del
mezcal, que conforma la cadena productiva de la siembra y cultivo del maguey
mezcalero o agave; de acuerdo con los datos del Censo del Sector Mezcalero 1999
del ICAPET,
de los 874 productores de mezcal en la entidad, en una clasificación de
Principales Municipios que concentran a 480, el mayor número de productores de
Mezcal, 428 se ubicaban en los distritos correspondientes a la zona de trabajo
de la UDC 089
Santiago Matatlán, que en términos porcentuales es equivalente al 49 por
ciento, de tal cantidad el 28.5 por ciento se localizaba en Yautepec,
y el 20.5 por ciento en Tlacolula.
Como se podrá apreciar, por su carácter incipiente, poco
dinámico, con poca visión y creatividad para invertir e impulsar proyectos que
pudieran repercutir o trascender fuera de la entidad, en ese sentido, no es un
sector que pudiera, al menos por ahora, generar las fuentes de empleo para
abatir el alto grado de desempleo, o en el mejor de los casos, donde se pudiera
colocar a la mano de obra calificada.
Sector Terciario:
en este rubro se encuentran integradas las
siguientes actividades: comercio, transporte y comunicaciones, servicios
financieros, servicios comunales y sociales, servicios profesionales técnicos,
servicios de restaurantes y hoteles, servicios personales y mantenimiento y no
especificado. Según datos del INEGI, en este sector
la POA esta conformada por 9,311
personas que equivalen al 12.4 por ciento, distribuidos de mayor a menor, en
los siguientes distritos: Tlacolula con 5,235; Mixe
con 2,069; Villa Alta con 1,101; Yautepec, con 865 e ixtlán con 41.
Este sector, por las condiciones económicas características
de la entidad y en lo particular de la zona de trabajo de
la UDC 089 Santiago Matatlán,
donde es evidente la alta dependencia de los productos manufacturados, e
incluso de los granos y alimentos básicos para la población; donde se adolece
de la fuentes de trabajo suficientes para emplear a nuestra gente, tiene la
tendencia a ser el sector con un mayor crecimiento que los otros dos, máxime
cuando para estos últimos, no existe visión, ni confianza para invertir por
parte del sector productivo, es decir, no se observa por ningún lado, interés
por canalizar inversiones en proyectos productivos, por lo que la mayor parte
de la inversiones se realizan en las actividades comerciales y de servicios,
luego entonces nuestra dependencia hacia otros estados de la república va
adquiriendo paulatinamente mayor crecimiento.
De ahí la tendencia de que se consolide la estructura
comercial y de servicios, por lo que al no dar para más, arrastrará tras de sí,
a la denominada economía informal, integrada por toda aquella Población
Económicamente Activa que desesperadamente no encuentra las fuentes de trabajo
que les permita asegurar el bienestar para sus familias.
Aunque se adolece de las estadísticas de la población que se dedica a la
economía informal, diariamente se puede observar vendedores ambulantes en las
calles, en los espacios públicos, en los tianguis, o que van de casa en casa a
ofrecer sus productos, no se diga los puestos de comida: torterías,
tacos, memelitas, etc.
Asimismo, por el lado de los servicios, se tiene la
virtud de contar con zonas arqueológicas, reconocidas internacionalmente, como
son: Dainzú, Lambyteco, Yagul y Mitla, mismas que forman
parte del atractivo del turismo nacional y extranjero, pero por su cercanía con
la Ciudad de
Oaxaca, ese turismo se establece en ésta y lo único que se tiene en la zona es
un turismo de paso, que genera poca reactivación económica en beneficio de la
población local.
Bajo este panorama las actividades relacionadas con
el ICAPET, responden, en parte, con cursos de capacitación, y de esta manera a
la demanda laboral de las actividades relacionadas con los servicios; por otro
lado, pretende que los cursos de capacitación, permita a los beneficiados auto
emplearse conformando micro o pequeñas empresas, producir y vender sus
productos, de tal forma que cuenten con un ingreso adicional en las familias,
de ahí que tomen relevancia los cursos de preparación y conservación de
alimentos, servicio a comensales, conservación de frutas, repostería,
pastelería, panadería, preparación y conservación de productos lácteos, cultivo
de hongo seta, carpintería, instalación eléctrica básica, conformación de
bandas filarmónicas, inglés, manualidades en tela, corte y confección, además
de prestar el servicio a los productores de mezcal en los análisis para
la Determinación
de Azúcares Reductores Totales (ART), como parte del proceso para que esta
bebida adquiera la certificación, entre otros.
El impacto que se tiene con estos cursos, inciden por
un lado en las actividades relacionadas con los bordados y tejidos artesanales,
producción de mezcal, mejora de la oferta de productos alimenticios enfocados
al turismo estatal, nacional y extranjero, pero además, enriquecen la oferta en
el mercado regional de alimentos, del vestido, manualidades artesanales, tanto
en precio como en variedad de opciones y calidad. Como se puede apreciar, el
ICAPET se encuentra directamente vinculado a las actividades productivas y de
servicios.
Cabe observar que entre un ochenta a noventa por
ciento de los grupos con los que trabaja o que se les imparte los cursos de
capacitación por parte de la UDC
089 Santiago Matatlán, se encuentran conformados por mujeres, lo que nos indica
que la participación de la población femenil se ha incrementado,
presumiblemente, merced a la crítica situación económica, por lo que pretenden
incorporarse dentro de las actividades económicas de tal forma que los recursos
económicos que pudieran obtener tiendan a complementar los raquíticos salarios.
El Mercado Laboral.
Al denominado mercado laboral de la zona de trabajo
de la UDC 089
Santiago Matatlán, conformado por una Población Económica Activa (PEA) de
157,575 personas según datos que consigna el INEGI,
incide mano de obra calificada egresada de siete planteles de educación media
superior, principalmente, y
superior de manera indirecta, cuyas sedes
de estos últimos se encuentran en la capital del estado, destacando:
la Universidad Autónoma
Benito Juárez de Oaxaca (UABJO),
la Universidad Regional
del Sureste (URSE),
la Universidad Anáhuac, el
Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca, entre otras; instituciones donde una
pequeña parte de la población rural, envía a sus hijos a prepararse.
Los perfiles de esta mano de obra calificada, son
acordes a las carreras de cada institución establecida en la zona de trabajo, a
saber: Administración, Computación, Contabilidad, Administración Agro
silvícola, Informática, Desarrollo Comunitario, y una licenciatura en
Ingeniería Industrial. Desgraciadamente por las bajas condiciones de crecimiento
y desarrollo de la economía de esta zona del estado de Oaxaca, no es congruente
el empleo de los egresados, de acuerdo a sus perfiles, y en todo caso se
recurre al subempleo de una mano de obra calificada, pero sin oportunidades
para poner en práctica sus conocimientos, por lo que posteriormente realizan
labores muy ajenas para las que se les preparó.
A este universo se agrega, sin que con ello quiera
decirse que se busque la sustitución la educación semiprofesional y
profesional, el Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del
Estado de Oaxaca (ICAPET), con la mano de obra capacitada a través de sus
cursos, pero bajo una vertiente distinta, que podría considerarse mucho mayor
práctica y por ende viable, cuyo objetivo de atención lo conforma la población
de 16 años en adelante, integrada en grupos mínimo de 15 personas a las que se
les capacita gratuitamente en los oficios que deseen, procurando que estos
respondan a las necesidades de los sectores productivos y/o las actividades
acordes a cada una de las zonas de trabajo de las Unidades de Capacitación que
tiene este instituto en la entidad.
Si bien es cierto que por un lado la mano de obra que es
capacitada por el ICAPET, incide en el mercado laboral en mención, es bien
cierto también que a los egresados de sus cursos, se les da otra opción, y que
se considera mucho más viable, que es el autoempleo, la conformación de micro o
pequeñas empresas, para lo cual se deberá elaborarse y presentar un proyecto,
en la mayoría de los casos, productivo y en ese sentido se tiene la tendencia
de que a los mercados de productos de la zona de trabajo, se les inyectaría más
variedad y calidad de mercancías que han sido elaboradas por gente capacitada
por el ICAPET.
Este objetivo, permite disminuir la presión que tiene
el mercado laboral, que al fin de cuentas tiene una estructura desarticulada e
inadecuada para abatir el desempleo, o si se quiere, para generar las fuentes
de trabajo suficientes para equilibrar la creciente oferta.
En consecuencia tenemos un mercado laboral con mucha
o demasiada oferta y una poquísima demanda de parte de una estructura
productiva escuálida, no representativa o inadecuada para el potencial de
recursos naturales que tiene el estado; así como de las actividades comerciales
y de servicios que se ven más favorecidas pero que no llenan las expectativas
de empleo que necesita la entidad.
Se tiene un Sector Primario en condiciones
deprimentes, con una agricultura de supervivencia, supeditada a las lluvias temporaleras, con prácticas de siembra y cultivo de maíz y frijol que reflejan un gran atraso y en ese sentido no
diversificado; una silvicultura en constante
deterioro por la tala inmoderada; un sector campesino desorganizado, sumergido
en la pobreza y marginación, refugiado en lo poco que le queda, sus tierras, a
la práctica de la ganadería extensiva y a la avicultura de traspatio, pero que
debido a que la población mayor es la rural, se aprecia que absorbe el 70 por
ciento de la POA.
El porcentaje de
la POA registrada en el Sector Primario, refleja el
alto grado de atraso económico, pobreza y marginación, es una población que
recurre como por instinto de supervivencia a las actividades ancestrales, a la
fecha no encuentran otra opción, que no sea ésta o la migración de sus lugares
de origen; parte de la población opta por esta última, que se consolida cada
día más, con documentación migratoria o sin ella, es decir, como “mojados”,
como “ilegales”.
El Sector Secundario, conformado por un sector social
empresarial con una mentalidad miope, carente de visión, renuente, poco propositivo, invadido por el temor a invertir, por lo que
no se puede esperar, de continuar en el marasmo, que sea el que reactive el
empleo de la mano de obra calificada, pero según la información del INEGI, registra
el 15 por ciento de la POA,
merced a que en él se integran actividades relacionadas con las artesanías, así
como la llamada industria mezcalera, mismas que incorporan dentro de la
industria manufacturera.
Por su parte el Sector Terciario, cada día se ve más
fortalecido por la presencia de la economía informal, donde confluyen la mayor
parte de desempleados y que se relaciona con las actividades vinculadas con el
comercio y con el subempleo; a este sector también se integran los servicios,
en sus diferentes modalidades, incluyendo los comunales y sociales, así como la
actividad turística, por ello registra, hasta ahora, el 12.4 por ciento de
la POA, previéndose que más
adelante este porcentaje sea superado, desplazando en mucho al Sector
Secundario.
Toda vez que la economía oaxaqueña es altamente
dependiente, las inversiones más socorridas por parte del sector empresarial,
son precisamente en este renglón, tanto en empresas de reconocimiento nacional
y extranjero, como de las pequeñas o locales, estas últimas gravitando en las
primeras, entre ellas: Gigante, Soriana, Chedrahui,
SAM’s y Fábricas de Francia; Piticó, que es local;
las diferentes agencias automovilísticas, que últimamente han ampliado las
condiciones de compra de sus productos y por ello expandiéndose más en la
entidad; cadenas farmacéuticas; las cadenas hoteleras, etc.
Según las características de los sectores
empresariales, la demanda de fuerza de trabajo por lo regular se insertan en
las páginas de los diferentes diarios estatales, que distan mucho de la
preparación que la juventud adquiere en las instituciones de educación medida
superior y superior; para la zona de trabajo de
la UDC 089 Santiago Matatlán,
simplemente no existe la difusión periodística de la demanda laboral por parte
de sus sectores económicos, recurriéndose a los anuncios pegados en los
negocios y carteles en las calles, así como por la difusión de boca en boca de
las personas que se encuentran laborando; en ese entorno, destacan los
siguientes empleos.
Giro Comercial: Productores de Mezcal:
la
mayoría de ellos se les consideran micro o pequeñas empresas, empleando por lo
regular la mano de obra de su propia familia. Para el caso de los productores
más representativos, como son: Mezcal Benevá, Mezcal
Fandango, Casco Legendario, Oro de Oaxaca y Mezcal Tobalá,
entre otros, se les puede considerar como medianas empresas, generando fuentes
de trabajo de acuerdo a su nivel, sin llegar a ser relevantes.
Tipo de Mano de Obra que demandan:
- Empleados de mostrador.
- Choferes.
- Estibadores.
- Mozos para cosecha, cocimiento de maguey y procesar el mezcal.
- Secretarias.
- Empleadas y empleados para envasado y etiquetado del mezcal.
- Químicos P/
la Determinación de Azúcares Reductores Totales
(ART), grado de alcohol del Mezcal.
- Meseros.
- Cocineros.
Giro Comercial: Fábrica de Velas y Veladoras.
Únicamente se cuenta con
una fábrica “La Paz”,
ubicada en Tlacolula de Matamoros, registrada a nombre de Agustín Luis Luis.
Tipo
de Mano de Obra que demandan:
- Obreros por lo regular mujeres.
- Choferes.
- Secretarias.
- Vendedores.
- Repartidores.
Giro Avicultura.
Las granjas avícolas que se encuentran en el valle de
Tlacolula, pertenecen a una empresa poblana, específicamente de Tehuacan,
“PATSA”.
Tipo
de Mano de Obra que demandan:
Vendedores.
Giro Comercial – Servicios:
Conformado por micro,
pequeñas y medianas empresas: restaurantes, abarroterías, zapatería, farmacias,
ferreterías, refaccionarias, venta de materiales para
construcción y electricidad, papelerías, tortillerías, refresqueras,
talleres mecánicos, talleres de hojalatería, venta de productos artesanales,
etc., que se ubican en las principales localidades, entre ellas: Tlacolula de
Matamoros, San Pablo Mitla, Teotitlán
del Valle, principalmente. Por lo regular en algunos casos emplean personal de
la propia familia.
Tipo
de Mano de Obra que demandan:
- Meseros.
- Cocineros.
- Lavaplatos.
- Empleados de mostrador.
- Secretarias.
- Cargadores.
- Choferes.
- Intendentes.
- Veladores.
En todos estos giros, no es permanente la demanda de
mano de obra, sino que es esporádica; sin embargo para el caso de vendedores
(as), esta demanda es constante, lo que nos indica que el giro más fuerte es el
de los servicios.
Prospectiva
y Propuestas.
Mientras se adolezca de las
inversiones productivas en los sectores primario y secundario, por parte del
sector empresarial e incluso de los gobiernos municipales, estatal y federal,
no se podrá tener la reactivación de la economía estatal que tienda apartarse
de la dependencia de productos manufacturados, granos, semillas y productos
básicos para el consumo humano que se tiene hasta ahora.
De continuar únicamente el
crecimiento de las inversiones en las actividades integradas en el sector
terciario, se corre el riesgo de aumentar la dependencia económica que se
tiene, gravitando en un comercio y servicios que concentran el crecimiento y
desarrollo, mientras que por otro lado se profundiza la pobreza y marginación.
No se puede reactivar el mercado
laboral ante sectores económicos que no responden a las demandas de
la Población
Económicamente Activa, por ello se requiere de los dos puntos
indicados, con sectores empresariales con mucho más compromiso, iniciativa,
creatividad, relacionados con las diferentes instituciones educativas. El
conocimiento, la preparación, la formación profesional y laboral, debe llegar y
dinamizar al sector primario, secundario y terciario, y la dinámica de estos
debe de integrar lo anterior. No es posible que se siga preparando a la gente
sin que pase nada, solo por el hecho de cumplir metas elaboradas en los
escritorios, o por ser compromisos “políticos”.
Los gobiernos municipales, estatal y federal deben de integrar en sus proyectos y
programas prioritarios, los productivos, con metas a corto, mediano y largo
plazo, de incluirlos, estaremos sentando bases para hablar de proyectos
integrales.
Se requiere de una mucho mayor participación, compromiso y organización de los
diferentes grupos sociales para implementar proyectos productivos.
Todo proyecto productivo debe necesariamente
estar acorde a las características del lugar o zona donde se desee implementar,
cuidando su factibilidad y rentabilidad, contemplando sus metas a corto,
mediano y largo plazo, así como sus necesidades de capacitación, entre otras
cosas.
Anexos.