Observatorio de la Economía Latinoamericana

 


Revista académica de economía
con el Número Internacional Normalizado de
Publicaciones Seriadas  ISSN 1696-8352

 

Economía de Colombia

 

PALMA ACEITERA Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN MARIA LA BAJA, MONTES DE MARIA. 2000-2008

 

Daniel Menco Rivera
daniel27co@yahoo.com


RESUMEN

En el presente trabajo, hemos demostrado la hipótesis que el área cosechada de la palma aceitera, en el Municipio de María la Baja, se ha incrementado, mientras las áreas cosechadas de los otros cultivos que tienen que ver con la seguridad alimentaria,  han disminuido y por tal razón la producción de alimentos ha bajado, impactando negativamente la seguridad alimentaria local. Este incremento, del área sembrada de la palma,  ha sido posible gracias a los estímulos creados por el gobierno colombiano expresados en el Incentivo a la capitalización Rural-lCR y la exención de impuestos a la renta líquida generada por el cultivo.
De otra parte, las correlaciones entre las aéreas cosechadas de palma y las aéreas sembradas de yuca, ñame, arroz y maíz amarillo y plátano, todas no presentan altas correlaciones, lo que no nos debe llevar a concluir que el incremento en las áreas de palma, llevaron a incrementar las aéreas de otros cultivos con correlación baja.
Se llega a la conclusión que en María la Baja hay hambre y que esta se profundizará en la medida en que crezca, el área de la palma.

Palabras clave: áreas cosechadas, mercado local, precios de mercado, cadenas productivas, seguridad alimentaria, salario real, diferencial salarial.

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Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Menco Rivera, D.:: Palma aceitera y la seguridad alimentaria en Maria La Baja, Montes De maria. 2000-2008, en Observatorio de la Economía Latinoamericana, Nº 157, 2011. Texto completo en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/co/


1. INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo, se aspira a mostrar la correlación existente entre el área sembrada de la palma aceitera con las áreas anuales de los cultivos de ñame, yuca, maíz, plátano y arroz en el municipio de María la Baja, durante los años de 2000 hasta el 2008. Motiva este trabajo el interés que tiene su autor por develar una preocupación de los habitantes de aquel municipio bolivarense, por saber ciertamente si la llegada de la palma aceitera a este ente territorial, a mediados de 1998, realmente produjo impactos positivos en la vida de la población o si por el contrario produjo desaliento en los pequeños y medianos campesinos de la región, en el cultivo de productos tradicionales.
La importancia de este trabajo radica, en que entrega luces a los habitantes para poder sostener las fuertes polémicas que en aquel municipio se producen a menudo entre partidarios y detractores de la oleaginosa, incrementando la masa crítica social en torno a los beneficios generados por este cultivo.
Aquí se tratará de demostrar la hipótesis que “el incremento en el área sembrada  de la palma aceitera, redujo las  áreas  de cultivos tradicionales como la yuca, el ñame, arroz y maíz amarillo, cultivos estos básicos en la cultura alimentaria del marialabajense”. Además que los incrementos en el ingreso monetario, no compensó el incremento en los precios de los productos alimenticios cultivados en el municipio.

2. ANTECEDENTES

Se puede afirmar que el proyecto de palma aceitera llega a María la Baja durante el año 1998, cuando los ex ministros Carlos Murgas Guerrero y  Antonio Gómez Merlano, llegan a María la Baja y habiéndose reunido con el entonces gobernador de Bolívar Miguel Raad Hernández, llegaron al acuerdo que el ex ministro Murgas, adelantaría un proyecto piloto con varios campesinos de aquel Municipio, con la finalidad de sembrar 100 hectáreas de palma y pensar ampliar el número de éstas de llegarse a obtener buenos rendimientos, que ameritaran incrementar las inversiones iniciales.
La zona de María la Baja presentaba las siguientes características iniciando el año 2000; por un lado, se mostraba como un territorio deprimido y empobrecido, ya que el cultivo del arroz y plátano a la sazón los cultivos más dinámicos de aquel municipio, presentaban signos de debilitamiento estructural, lo que ocasionaba el desestimulo de los pequeños productores. Por el otro, los campesinos se encontraban fuertemente endeudados, dados los malos años de los cultivos precitados que los llevaron a la base de datos de morosos del sistema financiero nacional, lo que los colocaba en desventaja. También, las tierras presentaban problemas de titulación con el INCORA, por lo que no servía para garantizar futuros créditos.  Esta situación, mantenía la imposibilidad de los campesinos para acceder al sistema crediticio nacional y cerraba definitivamente a estos compatriotas, beneficiarse de los incentivos generados por el Estado colombiano.
Otro aspecto desventajoso para los agricultores de María la Baja, era la incredulidad de los agricultores en los programas que se le ofrecían por parte del Estado y mucho menos del sector privado, lo que dificultaba la entrada de estos agricultores a cualquier proyecto que llegase al municipio.
Ahora bien, lo único positivo que tenía aquella situación, aparentemente era la disposición de los cultivadores a continuar trabajando por el desarrollo del municipio y la alta calidad y fertilidad de los suelos rurales.
Actuando en el marco de las cadenas productivas, recién creadas y apoyándose en las políticas de Estado colombiano de apoyo al sector rural,  a mediados del año 2000, se inician las acciones para adelantar un núcleo palmero en María la Baja, iniciativa que contó con el apoyo del gobierno departamental en cabeza de Miguel Raad Hernández, quien inmediatamente destinó los recursos para realizar el estudio de factibilidad y la adquisición de los fertilizantes para las parcelas demostrativas.
Los pioneros, como en casi todos las inversiones riesgosas, no fueron muchos, cinco pequeños agricultores que antes se dedicaban al cultivo de arroz, se atrevieron a desafiar el futuro con 5 hectáreas cada uno, lo que más tarde sería el núcleo dinamizador de las actuales 4.200(año 2008) hectáreas de palma con que cuenta  hoy el Municipio de María la Baja.
El apoyo del gobierno nacional, no se hizo esperar y se apropiaron para el año 2001 Us $ 191.600, los que sirvieron para la preparación y siembra de las siguientes 500 hectáreas de palma.
Simultáneamente con estas iniciativas por parte del gobierno nacional, la hacienda las Flores, solicita un préstamo a FINAGRO, pero como se encontraban en la reestructuración de las deudas morosas  de los campesino de María la Baja con aquella entidad crediticia,  no tenían con qué adquirir los insumos y para lograr  la sostenibilidad de las acciones de siembra y mantenimiento de la plantación. Es entonces, cuando los campesinos echan mano a una de las iniciativas más audaces que se halla visto en los Montes de María; los campesinos venden sus ganados con la finalidad de comprar lo necesario para adelantar el proyecto palmero, cuyo núcleo de 500 hectáreas, ya significaba un impulso significativo y un arranque cuya reversa ya no sería posible. Finalmente el crédito es aprobado el 28 de diciembre del 2000, con lo que quedó finalmente despejado el camino de la palma en aquel municipio.
Simultáneamente el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y FINAGRO, reestructuraron las deudas a los campesinos del municipio y los convirtieron de sujetos pasivos a sujetos activos de crédito, aplicando el programa PRAN. Una nueva era se iniciaría en María la Baja, la de la palma aceitera.
A estas inversiones, se agregan las de un proyecto presentado por la hacienda las Flores, al Fondo de Inversiones para la Paz por valor de 790.000 dólares. Ya los campesinos no podían dudar del apoyo gubernamental a esta planta, lo que abriría el camino para que en María la Baja nadie hablara de otros cultivos sino el de la palma.
 
3. PARTICIPACIÓN Y CRECIMIENTO DE LAS ÁREAS SEMBRADAS DE CULTIVOS

Con la finalidad de mostrar las cifras que soportarán nuestra hipótesis, miremos la tabla 1, en la que se muestran las hectáreas cosechadas en el municipio entre el 2000 y el 2008.

3.1. Participación del área de cada cultivo en el área total

En esta  tabla, podemos observar que la participación del área cosechada de palma aceitera en María la Baja es del 31 % del total cosechado en el 2008, que fueron 14.040 hectáreas. Este porcentaje es superado únicamente por el área cosechada del maíz amarillo tradicional que alcanzó para aquel año una participación de 37 %. El arroz, es el segundo cultivo con áreas cosechadas significativas al mostrar, para el mismo año, una participación en el total cosechado del 25 %, seguido del plátano con 6 %. Es preocupante, la participación de la yuca y el ñame, cuyas participaciones en el área total cosechado, para el año en referencia, alcanzaron solamente 0.3 % y 0.6 % respectivamente. Esta débil participación de estos últimos cultivos se convierte en una altera temprana de mucha significación para la población, ya que son los cultivos clave para atender las necesidades de la seguridad alimentaria de la población del municipio.
Ahora bien, observando las cifras de las  áreas cosechadas se puede inferir, que la tendencia de largo plazo, de éstos dos cultivos, es a bajar su participación en el total del área sembrada del municipio, con lo que se corre el riesgo de tener que importar ñame y yuca de municipios cercanos como San Juan Nepomuceno, San Jacinto o el Carmen de Bolívar. Estos tres últimos entes territoriales, se han convertidos en los tres primeros productores de éstos tres cultivo.

3.2. Crecimiento de las áreas cosechadas

Por otro lado, si tomamos el comportamiento de los 6 cultivos mostrados en la misma tabla 2, entre los años 2000 y 2008, podemos afirmar que el cultivo con mayor crecimiento de su área cosechada, ha sido la palma aceitera con el 672 % al pasar de 570 hectáreas cosechadas en el 2000 a 4.400 en el 2008. Le sigue el maíz amarillo (tradicional + mecanizado), con el 129 % al cambiar de 2.270 hectáreas cosechadas en el 2000 a 5.200 hectáreas en el 2008. Continúa el arroz, con el 25 % de crecimiento, cuando muestra 2.800 hectáreas cosechadas en el 2001 y 3.500 en el 2008.
Ahora bien, es preocupante lo que se observa con el comportamiento de las áreas  de los cultivos de yuca comestible, ñame y plátano, cuando muestran crecimientos negativos de 97 %, 81 % y 47 % respectivamente, siendo que estos cultivos son estratégicos en la composición de la canasta básica familiar local.
Este comportamiento negativo de las aéreas sembradas de estos cultivos, está repercutiendo en los precios del ñame, la yuca y el plátano, ya que las cantidades de productos han bajado considerablemente generando escases y subida de precios en el mercado local.

Es necesario aclarar que de no haber sido por estos comportamientos negativos de estos tres cultivos, el incremento del área total cosechada en el municipio hubiera superado el 134 %, que registró esta variable.
Es bien conocido el juego de la oferta y la demanda en los mercados, al haber abundancia de productos para la venta, los precios bajan y al sentirse escasez, estos, los precios  suben. 
En el gráfico 1, se nota el contundente crecimiento del área cosechada de la palma aceitera, mientras los otros cultivos disminuyen sus áreas, especialmente la yuca, el ñame y el plátano. En el mismo grafico se nota que solamente los cultivos de arroz y maíz amarillo,  pueden salvar a la agricultura campesina y contribuir de alguna manera a proveer flujos de producto para apoyar a la seguridad alimentaria de la población.

4. COMPARACIÓN DEL CRECIMIENTO DEL ÁREA COSECHADA DE CADA CULTIVO CON EL ÁREA COSECHADA DE LA PALMA ACEITERA: 2000-2008.

4.1. Palma vs Maíz Amarillo

Al comparar las áreas cosechadas de la palma y del maíz amarillo de María la Baja durante el 2000 y el 2008, encontramos que mientras el área cosechada de la palma crece continuamente durante los nueve años del estudio, el área cosechada de maíz amarillo fluctúa bruscamente, mostrando su mayor y menor crecimiento en el 2004 y 2006 respectivamente. Para los siguientes años, el área cosechada del maíz sigue ascendiendo y ubicándose por encima del de la palma aceitera para los siguientes dos años, como se aprecia en el grafico 2. Este comportamiento errático del crecimiento genera una línea de tendencia de largo plazo, con una pendiente muy reducida, mientras que la pendiente de la recta de la palma aceitera es considerablemente mayor.
Pero en síntesis qué significa esta notable diferencia? Significa que el área cosechada de la palma crecerá más rápido y en cantidades mayores que el área del maíz. Más aún, es posible que llegue un momento en que el área del maíz no crezca y se reduzca, en cambio la de la palma crezca considerablemente.

Es necesario advertir que, como quiera que el míaz es un cultivo típico que hace parte de la cultura alimentaria del marialabajense, dicho cultivo simepre lo vamos a tener en María la Baja, así sea en pequeñas cantidades, con lo que se satisfarían las necesidades del consumo familiar. Esta carcateristica de este cultivo la vamos a encontrar no solo en el máiz, sino tambien en la yuca, el ñame y el plátano. Estas manifestaciones las podemos llamar como “conectores culturales del desarrollo” que son las expresiones simbólicas asociadas a bienes y servicios culturales tal y como los precisa las Naciones Unidas al  establecer “ son los que desde el punto de vista de su calidad, utilización o finalidad específicas, encarnan o transmiten expresiones culturales, independinetemente del valor comercial que puedan tener” (UNESCO, 2005).
Igulamente podemos asociar estos conceptos a la valorizaciòn de la identidad de la cultura del territorio rural, aspectos que han sido definidos como “economía de la cultura”, definiendo a esta como “ el conjunto de estrategias que tratan de transformar el conocimiento y la cultura local en un recurso económico” (Ray, 1998).

4.2.Palma vs Yuca

En el gráfico 3,  abordamos el área cosechada de la palma y el área de la yuca comestible y haciendo el mismo ejercicio que hicimos con el maíz amarillo, podemos establecer que el área de la yuca se mantuvo por encima del área de la palma hasta el 2001; a partir de este año el área cosechada de la yuca comestible se ha mantenido en una clara tendencia hacia la baja, hasta llegar a 40 hectáreas en el 2008, mientras la de la palma crece continuamente hasta ubicarse en 4.400 hectáreas en el 2008. Es decir el área de la palma ha crecido 110 veces el área de la yuca, lo que deja entrever que ha habido un proceso de sustitución permanente de áreas cultivada de yuca por áreas para la palma.

El cultivo de la yuca comestible, es el caso con mayor gravedad en el decrecimiento de su área, ya que su disminución en los años estudiados es del 97 %, lo que seguramente incidió positivamente en el incremento de los precios de este tubérculo en el Municipio.
En el mismo gráfico, se puede observar que el área de la yuca comestible, se mantuvo por encima del área de la palma, hasta el 2001; después de aquel año, jamás el área cosechada de este tubérculo,  alcanzó a la de la palma. El área de la yuca, puede tender a cero y desaparecer, en el largo plazo.

4.3. Palma vs Ñame

El caso de ñame no es diferente al de los anteriores, pues el área de la palma, desde el 2000, se ha mantenido por encima del área cosechada del ñame, cuando para aquel año, la palma mostró 570 hectáreas, mientras que el ñame registró 420.  Es decir, para el 2008, el área de la palma es 55 veces la del ñame, lo que muestra, igual que con el área de la yuca, ha habido un proceso de sustitución de aéreas dedicada al cultivo de ñame para cultivar palma.

En el caso del ñame, no solamente ha contribuido al decrecimiento de su área cosechada, el incremento del área de la palma, sino que la antracnosis, que asoló los cultivos de los montes de María desde el año 2000, también tuvo una enorme influencia en los fuertes decrecimientos mostrados por este cultivo.

4.4. Palma vs Plátano

El plátano al igual que la yuca comestible, inicialmente en el 2000, mostró mejor desempeño que la palma, se recordará que para este año la palma muestra 570 hectáreas, mientras que el plátano presenta 1.550 hectáreas. Después de 9 años, el área de la palma crece continuamente, mientras que la de plátano fluctúa suavemente con tendencia  a estabilizarse por debajo de las mil hectáreas.

De un lado el área del plátano inicia su descenso desde el 2000 hasta el 2001, año en que reacciona positivamente hasta el 2002. De aquí en adelante se inicia un largo descenso y posteriormente una estabilización, para retomar un suave ascenso a partir del 2006 hasta el 2007 y estabilizar su crecimiento por debajo de las mil hectáreas.  
Este cultivo, al igual que el ñame ha estado influenciado por una enfermedad llamada “sigatoca negra”, que ha generado innumerables pérdidas a los cultivadores de este municipio.

4.5. Palma vs Arroz

Afirman los habitantes de María la Baja, que el distrito de riego de aquel municipio creado en 1950, se hizo para el cultivo del arroz, ya que el 90 % de las tierras del distrito se usaban en la ganadería extensiva y solamente un 10 % se destinaba a la agricultura. Para 1950 había en María la Baja 1500 hectáreas de caña que surtían de materia prima al ingenio Sincerín, ubicado en el corregimiento del mismo nombre.
El área cosechada de arroz en María la Baja, fue mayor que el área cosechada de palma aceitera desde 2000 hasta el 2003, año a partir del cual la palma supera al arroz.   Para el 2004, el arroz vuelve a superar el área cosechada de la palma con 3.008 hectáreas de palma contra 2.300 de arroz. En el 2005, el arroz vuelve a superar al área de la palma, alcanzando las 4.700 hectáreas de arroz contra 3.400 de palma (ver tabla 1).

Resaltamos que el arroz es uno de los cultivos importantes para María la Baja, después del maíz amarillo que es el primero en cantidad de hectáreas cosechadas y el segundo en crecimiento de sus áreas.

3. Infraestructura productiva asociada a la palma

En la Tabal 3, mostramos los valores que integran la totalidad de la infraestructura productiva asociada a la palma en el Municipio, en donde la mayor inversión se encuentra en las plantaciones de palma, con el 38 %, le sigue las inversiones en riego y obras de drenaje, con el 32 %, la tierra representa el 10 % de las inversiones. El transporte representa solamente el 0.7 % de las inversiones que llegaron al municipio para potenciar el cultivo palmero.

La inversión perca pita en el municipio alcanza la cifra es de $  2.855.870.oo; lo que significa que el negocio de la palma invierte por cada uno de los habitantes de María la Baja, la mencionada suma. Desafortunadamente, no se dispone de información acerca de cuál es el valor agregado generado por estas inversiones en aquel municipio, que nos permita hacer las inferencias necesarias para poder establecer con claridad los beneficios recibidos por los habitantes de este municipio.
En lo relacionado con la generación de empleo, tampoco se dispone de mucha información, pero damos a los lectores, la siguiente información de un palmicultor.

“Nosotros una hectárea de arroz la mantenemos con 15, 16, 20 jornales (…) una hectárea de corozo se mantiene con un tipo(prsona) y una hectárea de arroz la mantenemos con 20 tipos(personas) por hectárea, (…) casi siempre hay una estabilidad porque uno entra primero en el paleo después en la fumigación, después entra en el abonamiento, después entra en la recolección (…) ponle tu que necesitemos 10 personas por hectárea contra 1” (Cultivador de arroz, entrevista, 2009)

Lo que se infiere del párrafo anterior es que el cultivo de arroz genera mayor cantidad de empleos que la palma y que, según el mismo entrevistado, presenta mayor estabilidad al campesino trabajador.

4. Seguridad alimentaria

Hoy, se siente la escases de la yuca y el plátano en el Municipio, lo que preocupa a la administración y a la misma comunidad al leer el contenido del siguiente párrafo:

“Ya en el 97 aquí ya no había cultivo de arroz, estaban las tierras solas, aquí ni el banco quería prestarles a los campesinos de María la Baja porque ellos quedaron endeudados totalmente con el banco. Todavía del cultivo de la palma hay gente que está pagando deudas al banco porque debe, de cuando era cultivador de arroz, el campesino aquí quedó que no había quien le abriera aquí las puertas para nada porque no pagaban, por el banco… y las tierras solas. ¿Qué hacían los inversionistas que venían aquí a María la Baja? Venían a arrendarnos las tierras, a vivir de nuestras tierras, ¿Por qué?, de pronto no porque los campesinos querían arrendarlas, sino porque el campesino estaba en el suelo y no había quien le diera la mano para pararse de donde estaba, las tierras solas, las tierras aquí perdieron pujanza en producción, perdieron valor por hectárea… y el campesino tenía o que venderla o arrendarla por la situación económica en la que vivía”… (Palmicultora B Asopalma, entrevista, 2009).

En el párrafo anterior, se puede inferir que ya para el año de 1997,  la situación del arroz, se perfilaba con un acentuado problema en el Municipio y que la iliquidez del campesino era tal que las deudas se reestructuraron y los nuevos cultivos de palma absorbían dichas deudas, para ser canceladas, con los ingresos generados por este cultivo.
Eran los momentos de ajuste del sector financiero rural y del desmonte de la antigua Caja de Crédito Agrario Industrial y Minero, por el nuevo Banco Agrario de Colombia S.A y se crea el sistema FINAGRO, para dar paso a un nuevo enfoque de desarrollo del sector agrario colombiano, en donde el neoliberalismo entraba a constituirse en paradigma predominante, en el sector financiero nacional e internacional, obedeciendo al llamado Consenso de Washington.
La población manifiesta que n el Municipio hay hambre y lo podemos constatar con la afirmación siguiente:

“Si, ya aquí hay hambre, hace rato no se veía, lo que pasa es que no sé si en otras partes pero aquí hay un sistema que por ejemplo el que tenía su porción de tierra ahí sembraba el maíz, la yuca, el plátano; entonces la persona que no tenía nada, entonces eran los trabajadores de este señor, fuera pequeño mediano o gran terrateniente, entonces esa persona que no tenía absolutamente nada eran los que iban a trabajar allá, pero ellos independientemente se ganaban su día de trabajo, esta persona les daba comida porque hacía comida para todos y en la tarde o cuando había la cosecha de tal cosa, a ellos no le faltaba, ellos se traían su yuca, se traían su plátano, o sea en su casa no les faltaba la comida, pero imagínese ahora, ahora van a trabajar en la palma, no pueden traer nada para su casa, no les dan comida y los precios del trabajo del día son irrisorios. Ni siquiera le dan un contrato de trabajo para no tener derecho a prestaciones ni nada de eso, entonces la palma en sí, como eso no se come entonces ha bajado la seguridad alimentaria” (Mujer líder casco urbano, entrevista, 2009).

En el párrafo anterior, se pude apreciar que los Montes de María, presenta características muy acentuadas de la economía campesina, que destina parte del producto al consumo diarios de la familia. Esta característica, va transformándose gradualmente, dando paso a la economía comercial la cual destina todo el producto para la venta en los mercados regionales.
Esto es, estamos asistiendo a la proletarización de la población campesina, fenómeno que ha resultado con la introducción de los megaproyectos (palma y forestales), básicamente.
Es curioso, este hecho, especialmente porque ya este Municipio y otros circundantes, experimentaron a inicios del siglo XX, esta situación de proletarización de la población campesina, con la construcción del ingenio Sincerín de la familia Vélez.
De alguna manera, con el cultivo de arroz, los jornaleros obtenían algunos beneficios con el arroz que no lograba capturar la combinada.
Es un hecho irrefutable el incremento en los precios, debido a la escasez de algunos productos básicos como la yuca, el arroz y el plátano que al decir de uno de los entrevistados sostiene:

“ La subida de precios de los alimentos sembrados en el municipio asociando este fenómeno a la masiva plantación de palma aceitera. Hasta un palmicultor reconoce que el problema de una la crisis alimentaria haya enfrentado a los cultivos de palma con los cultivos tradicionales dedicados a producir alimentos en el territorio dándoles hasta cierto punto razón, sustentando que “estos cultivos están generando una riqueza relativa al campesino, entonces de pronto puede haber una desbandada por eso, una desbandada donde todo el mundo va a querer sembrar esto” (Palmicultor A Asopalma, entrevista, 2009)

El Municipio de María la Baja, se ha puesto en línea por decirlo de alguna  manera, con los avancen económicos sufridos por la región, y la educación ha sido impactada por el cultivo de la palma, que la institución educativa técnica agropecuaria existente en el casco urbano de aquel municipio, inició las transformaciones de su currículo, con la finalidad de adaptar la educación al desarrollo local. Esta actitud, es importante resaltarla, ya que muchos municipios, adolecen de estas transformaciones curriculares, muy a pesar  que en sus territorios se contemplan dinámicas económicas de significativa importancia, tal es el caso del Carmen de Bolívar, Ovejas, Toluviejo y los currículos permanecen estáticos, obedeciendo más a la vieja educación clásica fuera de contexto, lo que ocasiona la emigración de la fuerza laboral y de nuestra juventud, que busca resolver sus problemas económicos en otras latitudes y abandonando el territorio.

5. En el área Ambiental

5.1. Contaminación del agua, ciénagas y aire

Para nadie es un secreto que la transformación de cualquier materia prima agrícola, contempla agudos proceso de contaminación ambiental y la palana no podría ser la excepción; se comenta que la planta vierte sus residuos contaminados a la aguas de la ciénaga grande de María la Baja y la contaminación es evidente. No existe por parte de CARDIQUE, un especial control de la contaminación de esta planta a las aguas, sintiéndose voces desde el Municipio que reclaman el cierre de la factoría.
Conviene anotar, que aunque reconocemos que la planta ha generado beneficios a la población, no es menos cierto que se encuentra produciendo desbeneficios que acumulados en el largo plazo, pudieran convertirse en un cuello de botella, que desembocarían en distorsiones de la calidad de vida de los habitantes de María la Baja. Sería ideal, que la misma Planta hiciera los estudios pertinentes, acerca de la contaminación generada y facilitara la implementación de los controles, a dicha contaminación mediante un plan de contingencia ambiental que facilite minimizar los impactos negativos al medioambiente.
Se suma a esta problemática, los fuertes olores a putrefacción que emanan desde la planta y que los transeúntes que viajan por la carretera, reciben dichos olores, que más tarde pueden desembocar en enfermedades contagiosas para los habitantes y visitantes.
Además la planta industrial, en su proceso productivo, emite una columna de humo contaminante de cerca de 30 metros aproximadamente, contribuyendo de esta manera a la contaminación atmosférica y al recalentamiento global.

5.2. Esterilización de los suelos

Se comenta en el territorio que la palma no requiere de tierra fértil para producir sus frutos y que las tierras de ese municipio son unas de las más fértiles de Colombia, razón por la cual se está produciendo un desperdicio de productividad lo que se pudiera estar traduciendo en un costo de oportunidad que se puede aprovechar en la producción de alimentos para bajar su precio. 

6. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

A manera conclusiva, podemos afirmar que el cultivo de palma aceitera se encuentra desplazando a los cultivos relacionados con la seguridad alimentaria, como se demuestra en el cuerpo del trabajo y que en el largo plazo, la crisis llegará, afectando a la población de menores recursos, que no se encuentran vinculados a la palma,  teniendo que traer yuca, ñame, arroz y otros productos desde otros municipios como San Juan El Carmen, San Jacinto y San Onofre.
Por otro lado, la diferencial de los salarios reales, impulsará con mayor fuerza a los campesinos del municipio a vincularse al cultivo de palma, abandonando los otros cultivos, tan rápido como se incremente el salario real en la palma. Este incremento del salario real se dará, cuando el cultivo incorpore mayor tecnología en su proceso de producción y se ajusten los eslabones de la cadena productiva.
Los entrevistados, reconocen que existe hambre en María la Baja, y esta situación se incrementará en la medida en que disminuyan las aéreas sembradas de cultivos como la yuca, el plátano, el arroz y el maíz amarillo, base de la alimentación de los pobladores. 
Po otro lado, la contaminación ambienta está afectando a la Ciénaga del Municipio y en el largo plazo los des beneficios pudieran ser mayores que los beneficios que recibe la población, por lo que se requiere, estudios que den orientación real al estado para la implementación de la política pública agropecuaria, en concordancia con el cambio climático. Ello sería conveniente para establecer, si realmente en María la Baja, se está desperdiciando la fertilidad de los suelos, en un cultivo que no la necesita.

7. BIBLIOGRAFIA

1. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2000
2. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2001
3. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2002
4. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2003
5. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2004
6. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2005
7. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2006
8. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2007
9. Consensos Departamentales Agropecuarios de Bolívar, años 2008
10. Plan de Desarrollo del Departamento de Bolívar: Juntos Salvemos a Bolívar: 2008-2011.

11.Gomez L, Andrés:  Palma de aceite y desarrollo local: implicaciones en un territorio complejo

12. Depratamento de Bolívar: Agenda interna para la productividad y la  competitividad. DNP.
13. Papeles: El "consenso de Washington"¿ paradigma económico del capitalismo triunfante( visitado en Septiembre de 2011)
14. Borísov, Zhamin y Makárova: Diccionario de Economía. Eumed.net. 2011
15. UNESCO. 2005


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