La humanidad, a través de su capacidad creadora, está desarrollando el
conocimiento y la ciencia, a tal nivel, que permanentemente eleva su conciencia
social y comprende que los problemas de sobrevivencia; satisfacción de las
necesidades inmediatas; sociales, políticos, etc., tienen que ser resueltos por
la participación directa de los sectores explotados de los pueblos. Incluso sin
tener los órganos de poder, el partido (sin negar la importancia y la función
del partido en la construcción del socialismo) ni la dirección revolucionaria y
de clase que los organice y defienda sus intereses.
Los pueblos avanzan en su lucha por impulsar el progreso humano, con lo que
tienen, y en el camino construyen las direcciones, los partidos y los órganos de
poder (asambleas constituyentes y otros) necesarios para vencer la pobreza,
situación que se dá en el mundo. Y al no tener otra opción que su propia
participación, para avanzar, concentran sus fuerzas, voluntad y acciones en los
partidos y movimientos sociales afines a la lucha por vencer el atraso, la
defensa de la soberanía y la autodeterminación de sus Estados, sus recursos
naturales, etc. - como sucedió en el caso del MAS - sin ser esas agrupaciones
políticas las direcciones propias del los sectores explotados.
Para citar este artículo puede utilizar el
siguiente formato:
Atahuichi Salvatierra, R.T.“La Asamblea Constituyente y su
evaluación" en
Observatorio de la Economía Latinoamericana, Nº 73, 2007. Texto completo
en http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/bo/
El gobierno no hubiera ganado las elecciones sino recogía y encarnaba, en su
propuesta electoral, el clamor popular: por abrogar el DS 21060 y cambiar el
modelo neoliberal; defender los recursos naturales y propugnar su
industrialización; recuperar las empresas capitalizadas; crear fuentes de
trabajo; elevar el nivel de vida de la población; defender el Estado y la patria
en peligro de división - “ Nación Camba” - promovida por la oligarquía y la
burguesía ligada al capital financiero (FMI, BM, BID etc.) y realizar la
Constituyente que fue el programa por el que se votó.
El pueblo orientó a la dirección del MAS, por medio de la resistencia a la
aplicación de la política neoliberal, del referéndum, etc., estableciendo la
política y el programa mínimo a seguir, al que el MAS se comprometió a cumplir;
y ocurre que, una vez en el gobierno, no respeta ni cumple ese programa, sino
que adecua sus medidas económicas y jurídicas adoptadas a la política neoliberal
favoreciendo su consolidación. Por Ej. emite el D. S, relativo al pago
dominical, en vez de poner en plena vigencia el Código de Seguridad Social y la
Ley General del Trabajo, abrogando el 21060 y las disposiciones jurídicas que se
implementaron para imponer la flexibilización laboral propugnada por el
neoliberalismo. Y ,más aún, no corrige sus errores, respecto a la Constituyente,
por que al aprobar la Ley 3364 (Convocatoria a la Asamblea), primero, el
gobierno definió el carácter derivado de la Asamblea ; y luego al declararla
originaria quiere tomar el poder , sin tener la fuerza social necesaria (2/3 de
representantes en la Constituyente) ni el control de ese órgano, menos
comprender el contenido político de esa declaración, que en los hechos
significa, tomar del poder democráticamente (experiencia venezolana) que la
oposición, en defensa del sistema, lo resiste y no lo permitirá sin agotar su
ultimo recurso.
La Asamblea se ha constituido en un medio efectivo de reorganización de la
oligarquía que consolidó su poder social, que ayer estaba en cuestión, al grado
que está usando ese órgano para: mostrarse, hoy, como defensora de la ley y la
Constitución; alcanzar sus pretensiones separatistas y desarrollar su política
de provocación, al que el gobierno se presta, elevando la tensión política y
generando enfrentamientos deliberados entre los sectores oprimidos, exacerbando
el regionalismo y el separatismo que pretende la oligarquía y el imperialismo.
Siéndole útil, al mismo tiempo, al gobierno como un mecanismo de distracción
destinado a dilatar la solución de los problemas de la desocupación, salarios
congelados, dolarización de la economía, incremento de precios y la pobreza en
el que la población se debate.
La ceguera política conduce a desastres de trascendencia histórica como el caso
de la experiencia de la UDP, que se puede evitar, de manera que este gobierno no
pase a la historia como otro nefasto (MNR y otros) que condujo al pueblo a una
derrota y a la interrupción de la revolución boliviana.