El dilema del menú

¿Menús grandes o muchos menús?

Resulta muy molesto para los usuarios que se le ofrezca un menú de posibilidades alternativas, que cuando elige una de ellas se encuentra con que debe seleccionar entre más opciones de un nuevo menú, y así sucesivamente en varios pasos antes de llegar a la información definitiva que busca.

Pero también resulta molesto lo contrario. No puede hacerse un menú larguísimo, que contenga todas las opciones posibles porque el usuario no puede perder su tiempo leyendo una lista de varias pantallas de opciones. El número de alternativas tiene que ser suficientemente reducido como para que de un solo vistazo el usuario conozca sus posibilidades de elección y pueda decidirse.

 

La fórmula mágica

Los gurús del diseño web proponen una fórmula mágica

7 + 2

Según esa fórmula los menús deben tener entre cinco y nueve opciones alternativas. Los menús con más de nueve opciones resultan demasiado pesados. Los de menos de cinco son poco eficaces.

En los sitios web muy complejos la solución está en que en una sola pantalla se ofrezcan varios menús diferenciados. ¿Cuántos? 7 + 2 menús de 7 + 2 opciones.

Observar, por ejemplo, cómo cumplen esa regla las páginas iniciales de un diario (El País) o de un portal-buscador (Yahoo!).