FATF – GAFI y
las 40 Recomendaciones para combatir el Lavado de Dinero y la Financiación del
Terrorismo
La Financial Action Task Force (FATF)
– Grupo de Acción Financiera (GAFI) es un organismo intergubernamental cuya
finalidad es el desarrollo y la promoción de medidas tanto a nivel nacional como
internacional dirigidas a combatir el lavado de dinero y la financiación del
terrorismo. La FATF implementa las medidas necesarias, y revisa las técnicas de
lavado de dinero y financiación del terrorismo, promoviendo a nivel mundial la
adopción de contra medidas, lo que realiza en conjunción con otros organismos
internacionales.
Su documento base, las 40
Recomendaciones para prevención del Lavado de Dinero (Money Laundering) fueron
diseñadas en 1990 y revisadas el 20 de junio del 2003, se aplican a combatir la
financiación del terrorismo, por lo que su combinación con las Ocho
Recomendaciones Especiales sobre financiación del Terrorismo, “proporciona un
esquema de medidas ampliado, global y coherente” a tal fin.
El GAFI según figura en la
Introducción a las 40 Recomendaciones “reconoce que los países tienen sistemas
legales y financieros diferentes y por ello no todos pueden tomar medidas
idénticas para alcanzar el objetivo común, especialmente en el objetivo de los
detalles. Por ello las Recomendaciones establecen patrones mínimos para la
acción de los países en la implementación de los detalles de acuerdo a sus
circunstancias particulares y esquemas constitucionales”
Las Recomendaciones cubren de
hecho todas las medidas nacionales que los países deberían tener en vigor en sus
sistemas penales y normativos; la prevención que debe adoptarse por las
instituciones financieras, por otras profesiones y actividades y la manera de
cooperar internacionalmente en este terreno.
En todas y cada uno de los
documentos de la FATF, y ya son unos cuantos, se habla, se recomienda, se
instruye, se avisa, sobre los sistemas de transmisión del dinero y su necesario
e imprescindible control por parte de las autoridades de los países. Si en todos
los gobiernos y sistemas de nuestro planeta se siguieran estos avisos, sería
muy difícil el movimiento del dinero de origen criminal y en este caso que nos
ocupa del dirigido a la financiación del terrorismo.