de Borísov, Zhamin y Makárova
ESTADO DE DEMOCRACIA NACIONAL: es una de las formas transicionales de
organización estatal de los pueblos que se han liberado del imperialismo
y han emprendido la vía no capitalista de desarrollo (ver). La esencia
de ese Estado se encuentra definida en la Declaración de la Conferencia
de representantes de los partidos comunistas y obreros celebrada en
Moscú en noviembre de 1960: el Estado independiente de democracia
nacional es un Estado que defiende de manera consecuente su
independencia política y económica, lucha contra el imperialismo y sus
bloques militares, contra las bases militares en su territorio; es un
Estado que combate las nuevas formas de colonialismo y de penetración
del capitalismo imperialista; es un Estado que rechaza los métodos
dictatoriales y despóticos de gobierno; es un Estado que garantiza al
pueblo, amplios derechos y libertades democráticas (libertad de palabra,
libertad de prensa, de reunión, de manifestación, de creación de
partidos políticos y organizaciones sociales), la posibilidad de
realizar la reforma agraria y de satisfacer otras reivindicaciones en la
esfera de las transformaciones democráticas y sociales, la posibilidad
de participar en la determinación de la política del Estado. La base
política del Estado de democracia nacional radica en el frente único
democrático y nacional de todas las fuerzas patrióticas del pueblo, en
la alianza de todas las fuerzas progresivas que luchan por la
independencia nacional, por la democracia, por llevar hasta el fin la
revolución nacional liberadora. El luchador más consecuente por el logro
de estos fines es la clase obrera. El núcleo del frente nacional esta
constituido por la alianza entre la clase obrera y el campesinado. La
base económica del Estado de democracia nacional está formada por el
sector estatal de la economía, creado sobre todo mediante la
nacionalización y la construcción de nuevas empresas. Además de
fortalecer su independencia política, es tarea importantísima del Estado
de democracia nacional alcanzar la independencia económica, crear y
fortalecer el sector estatal de la economía, regular y planificar a
través del Estado la economía del país. El Estado de democracia nacional
está llamado a efectuar transformaciones revolucionarias en la
agricultura, a liquidar los restos del feudalismo, a impulsar la
industrialización, a acabar con el analfabetismo, a elevar el nivel de
vida material y cultural del pueblo, a preparar técnicos, científicos y
otro personal especializado propio, nacional. Liberados del
imperialismo, los nuevos estados jóvenes sólo pueden conservar su
independencia política y alcanzar su independencia económica, si, a la
vez que luchan con toda decisión contra el imperialismo, refuerzan y
amplían la colaboración con los países del sistema socialista mundial,
firme garantía contra las tentativas de exportar la contrarrevolución.
La formación y consolidación de estados de democracia nacional ayudan a
los pueblos liberados a avanzar rápidamente por la vía del progreso
social, a intervenir activamente en la lucha por la paz, contra la
política agresiva del campo imperialista, por la liquidación completa
del yugo colonial. La idea del Estado de democracia nacional, formulada
por los marxistas—leninistas, se desarrolla y concreta al ser aplicada
con espíritu creador teniendo en cuenta las peculiaridades del
movimiento de liberación nacional en los diferentes países.
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