de Borísov, Zhamin y Makárova
ECONOMÍA POLÍTICA: ciencia que trata del desarrollo de las relaciones
sociales de producción. Estudia las leyes económicas que rigen la
producción, la distribución, el cambio y el consumo de los bienes
materiales en la sociedad humana, en los diversos estadios de su
desarrollo. La economía política es una ciencia histórica. Revela las
condiciones y causas del origen, evolución y cambio de unas formas
sociales de producción por otras, más progresivas. La economía política
roza los intereses económicos y políticos fundamentales de los hombres,
de las diversas clases de la sociedad y, en las formaciones antagónicas
de clase, es campo de una aguda lucha clasista. Por esto no existe ni
puede existir una economía política única para todas las clases. Existen
la economía política burguesa, la economía política proletaria y la
economía política de las clases intermedias: de la pequeña burguesía.
Como quiera que las relaciones de producción son relaciones entre los
hombres y se forman en el proceso de producción de los bienes
materiales, la economía política estudia y desentraña las leyes que
presiden el desarrollo de tales relaciones en estrecha conexión y acción
recíproca con las fuerzas productiva, fuerzas que, en unidad con las
relaciones de producción, constituyen el modo de producción (ver) de una
determinada formación económico-- social (ver). La economía política
surgió en la época del régimen esclavista como ciencia que trata de la
administración de la hacienda doméstica. A este significado inicial se
debe el nombre de la ciencia, derivado de los palabras griegas
“politeia” y “oïkonomia” (“politeia”: organización social; “oïkos”:
casa, hacienda; y “nomos”: ley). La economía política empezó a
desarrollarse como ciencia independiente al nacer el modo de producción
capitalista. A ese período corresponden las primeras tentativas de
interpretar teóricamente y elucidar varios fenómenos del capitalismo. En
los siglos XVI-XVIII, surgió y se desarrolló la corriente del
pensamiento económico y de la economía política conocidos con el nombre
de mercantilismo (ver). Los mercantilistas, centrando su atención en los
fenómenos superficiales de la vida económica de la sociedad, atribuyeron
un significado decisivo a la esfera de la circulación, al comercio, al
dinero, como fuente única de la riqueza. En el período en que se forma
el modo capitalista de producción (ver), cuando la burguesía era todavía
una clase ascendente y desempeñaba un papel progresivo en la lucha
contra el feudalismo, cuando las contradicciones entre la burguesía y el
proletariado aún no se habían desarrollado, surgió y se estructuró la
economía política burguesa científica o clásica. Sus fundadores, W.
Petty (ver), A. Smith (ver) y D. Ricardo (ver), iniciaron la
investigación científica del modo capitalista de producción, hicieron
muchos descubrimientos importantes en la elucidación de las leyes que
rigen la producción social y la distribución de los bienes materiales.
Sin embargo, la limitación burguesa y el insuficiente desarrollo del
capitalismo impidieron a los clásicos de la economía política burguesa
descubrir la esencia explotadora y el carácter históricamente
transitorio del capitalismo, poner al desnudo las contradicciones
antagónicas del mismo. Desde el momento en que la lucha de clases del
proletariado empezó a amenazar la existencia del capitalismo, la
economía política burguesa clásica cedió su puesto a la economía
política vulgar, es decir, no científica, que domina en el mundo
capitalista hasta el presente. Sus primeros representantes, J. B. Say
(ver), T. R. Malthus (ver), J. S. Mill (ver), MacCulloch y otros,
suplantaron el conocimiento científico de los fenómenos económicos por
la descripción de sus nexos puramente externos, superficiales, con miras
a la intencionada defensa del régimen capitalista. Cuando aparece el
marxismo, la tarea principal de los economistas vulgares estriba en
refutarlo. Utilizando el anticomunismo como principal arma
político-ideológica del imperialismo, la economía política burguesa
contemporánea dirige burdos y primitivos ataques contra el socialismo
científico y los países socialistas, inventa nuevas impugnaciones
“científicas” del marxismo, intenta adaptar la doctrina económica
marxista—leninista a les nuevas necesidades de la apología del
capitalismo actual. En las condiciones a que da origen la lucha entre
los dos sistemas mundiales—el socialista y el capitalista—, los
economistas burgueses consideran, que su principal tarea estriba en
conservar por todos los medios el capitalismo, presentarlo como
capitalismo “popular” del que se afirma que ha perdido su naturaleza
capitalista y se ha convertido poco menos que en socialismo, con lo que
pretenden evitar su hundimiento inevitable. Estudiando el modo
capitalista de producción y aprovechando con espíritu crítico los
elementos científicos de la economía política burguesa clásica, Marx y
Engels crearon, por primera vez, la economía política proletaria,
auténticamente científica, que se convirtió en importantísima parte
integrante del marxismo — leninismo. El marxismo llevó a cabo un cambio
radical, revolucionario, en la economía política. Allí donde los
economistas burgueses veían relaciones entre las cosas, Marx descubrió
relaciones entre los hombres, entre las clases sociales, relaciones
económicas de producción. Son, precisamente, las relaciones de
producción entre los hombres, en cuanto las relaciones fundamentales y
decisivas de todas las relaciones sociales, las que constituyen el
contenido de los fenómenos sociales, objeto de estudio de la economía
política. Frente a los economistas burgueses, que consideran el modo
capitalista de producción como perpetuo, invariable y plenamente
concorde con la naturaleza y los intereses del hombre, la economía
política proletaria descubrió los leyes internas del origen, desarrollo
e inevitable hundimiento del capitalismo, por primera vez demostró
científicamente la limitación del capitalismo, su carácter
históricamente transitorio. La doctrina económica de Marx y de Engels
constituye una fundamentación profunda y multilateral acerca de que es
inevitable el hundimiento revolucionario del capitalismo y la
instauración de la dictadura de la clase obrera, acerca de la misión
histórica del proletariado como sepulturero del capitalismo y creador de
la sociedad nueva, comunista. A la investigación multilateral de las
relaciones de producción del capitalismo está consagrado el principal
trabajo de Marx: “El Capital”. En él, Marx puso al descubierto la ley
económica que rige el movimiento de la sociedad capitalista (la
producción y apropiación de la plusvalía), analizó las contradicciones
del capitalismo y demostró científicamente la inevitabilidad de la
sustitución revolucionaria del capitalismo por el socialismo. La piedra
angular de la doctrina económica de Marx es la teoría de la plusvalía,
teoría con que se revela el secreto de la explotación capitalista, se
muestran al desnudo las irreconciliables contradicciones antagónicas
entre el trabajo y el capital, que llevan al capitalismo a su inevitable
hundimiento. La economía política proletaria muestra cómo todo el
decurso del desarrollo histórico de la sociedad humana prepara las
condiciones en que nace y vence el modo comunista de producción (ver),
La economía política proletaria se formó en lucha sin cuartel con las
concepciones hostiles al marxismo en la esfera de la teoría económica.
Alcanzó su ulterior desarrollo en los trabajas de Lenin. Defendiendo la
doctrina revolucionaria del marxismo contra los ataques de la
seudociencia burguesa, así como contra las tergiversaciones de los
revisionistas y oportunistas, Lenín desarrolló con espíritu creador la
doctrina económica de Marx y Engels, elevó el marxismo a un nuevo grado,
más elevado. Lenin creó la doctrina del imperialismo (ver) como estadio
superior del capitalismo, descubrió la esencia y los rasgos
fundamentales de la crisis general del capitalismo (ver), desarrollo la
teoría de la revolución proletaria, fundamentó la inevitabilidad de la
victoria del socialismo en un solo país, la doctrina sobre la no
simultaneidad de la victoria del socialismo en diversos países y la
multiplicidad de formas del transito al socialismo, la importancia
histórico-mundial de la alianza de la clase obrera con el campesinado en
la lucha por la victoria de la revolución socialista. Lenin sentó las
bases de una nueva sección en la ciencia económica: la economía política
del socialismo. Esta nueva parte de la economía política revela las
leyes económicos de la transición del capitalismo al socialismo, los
caminos y métodos para establecer el modo comunista de producción;
investiga las leyes económicas objetivas del socialismo, da una
explicación fundada de las condiciones objetivas a que responde el paso
gradual al comunismo, pone al descubierto las leyes de formación y
desarrollo del sistema mundial del socialismo. La economía política
marxista—leninista constituye una poderosa arma teórica en la lucha
contra el imperialismo y por la edificación del comunismo, sirve a los
partidos comunistas y obreros de todos los países como guía para la
acción. La economía política marxista-leninista posee un carácter de
clase, de partido. Desenmascara decididamente la esencia anticientífica
y reaccionaria de la ciencia económica burguesa, defensora del
capitalismo; sostiene una lucha intransigente contra el revisionismo, el
reformismo y otras tergiversaciones de la teoría económica. La economía
política del socialismo, como el marxismo en su conjunto, posee un
carácter creador y activo. Se desarrolla en estrecho lazo con la
práctica de la edificación comunista. Generalizando la experiencia de la
creación de la sociedad comunista en la U.R.S.S., la experiencia de la
construcción del socialismo en todos los países del sistema socialista
mundial, la experiencia del desarrollo del capitalismo, la práctica del
movimiento obrero y de la lucha de los pueblos oprimidos y dependientes
contra el imperialismo, la economía política marxista-leninista se va
enriqueciendo sin cesar con nuevos principios teóricos y nuevas
conclusiones. Han sido importantes hitos en el desarrollo creador de la
economía política marxista—leninista, las resoluciones de los Congresos
XX y XXI del P.C.U.S., así como los documentos de las Conferencias de
los partidos comunistas y obreros celebradas en 1957 y en 1960. Realizó
una aportación ingente en el avance de la economía política, el XXII
Congreso del P.C.U.S.. En el programa aprobado y en las resoluciones del
Congreso se hace un profundo análisis de los problemas más importantes
de la economía política del capitalismo contemporáneo y del socialismo.
Figuran entre dichos problemas: el relativo a las dos fases de
desarrollo de la sociedad comunista y a las leyes de la transformación
del socialismo en comunismo; el de la creación de la base material y
técnica del comunismo; el de las vías de desarrollo y aproximación de
las dos formas de propiedad socialista; el de la desaparición de las
diferencias de clase y la consolidación de la igualdad social; el de la
transformación gradual de las relaciones de producción socialistas en
comunistas; el de llevar hasta su término la revolución cultural y
educar al hombre nuevo. Forma un importante capítulo de la economía
política del socialismo, la caracterización del sistema socialista
mundial y las leyes de su desarrollo. Junto a la economía política
existen varias ciencias que estudian distintos aspectos de las
relaciones económicas basándose en las leyes descubiertas por la
economía política.
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