ECONOMÍA NATURAL: economía en que los artículos no se producen para el
cambio, sino para el consumo propio dentro de un grupo económico
cerrado; se opone a la economía mercantil, en la cual los productos del
trabajo se destinan a la venta en el mercado. “En la economía natural,
la sociedad constaba de multitud de unidades económicas homogéneas
(familias campesinas patriarcales, comunidades rurales primitivas,
haciendas feudales) y cada una de esas unidades efectuaba todos los
tipos de trabajos económicos, comenzando por la obtención de las
diversas clases de materias primas y terminando con el acabado de los
artículos para el consumo propio” (V. I. Lenin). La economía natural
precedió, históricamente, a la economía mercantil y predominó en los
modos de producción de la comunidad primitiva, esclavista y feudal,
debido al escaso desarrollo de la división social del trabajo. Con el
ulterior crecimiento de las fuerzas productivas, de la propiedad privada
sobre los medios de producción y los productos del trabajo, con el
crecimiento de las relaciones monetario—mercantiles y con el desarrollo
de la división social del trabajo, la economía natural se descompuso, se
amplió la producción mercantil, que pasó a ser dominante en el
capitalismo. En los países económicamente atrasados, la economía
campesina presenta hasta hoy día un carácter seminatural. Después de la
Gran Revolución Socialista de Octubre, durante cieno tiempo se
mantuvieron en la U.R.S.S. restos de la economía natural bajo el aspecto
del régimen patriarcal, que desapareció por completo como resultado de
la edificación socialista.
Volver al
Diccionario de Economía Política
de Borísov, Zhamin y Makárova
Volver al índice
de Diccionarios de Economía y Finanzas
Volver al
índice de la Enciclopedia de Economía EMVI