CRÉDITO, EN EL CAPITALISMO: forma de movimiento del
capital de préstamo
(ver) . El crédito bajo el capitalismo existe en distintas formas:
comercial, bancario, estatal, de consumo e internacional. Las más
importantes son la comercial y la bancaria. Se conceden entre si crédito
comercial en forma de mercancías, los capitalistas en funciones
(industriales y comerciales), con la particularidad de que el pago por las
mercancías adquiridas se aplaza hasta un tiempo determinado. La necesidad
del crédito comercial se halla condicionada por el hecho de que en las
diferentes ramas de la economía no coinciden el tiempo de producción y el
tiempo de circulación del capital. Unos capitalistas tienen la mercancía
producida y preparada para su realización, mientras que otros, interesados
en adquirir la mercancía dada, no disponen de dinero en efectivo. En estos
casos, la venta de la mercancía a crédito favorece la continuidad del
proceso de producción, permite que se acelere la rotación del capital y que
se eleve el beneficio. El crédito comercial suele ser a corto plazo; se
concede por unos meses bajo reconocimiento de la deuda por medio de una
letra de cambio. El crédito bancario lo conceden los capitalistas
prestadores a los capitalistas en funciones en calidad de préstamo
monetario. Lo efectúan los bancos, que acumulan los recursos monetarios
libres y los otorgan a los capitalistas en funciones. El crédito capitalista
al Estado es el que recibe el Estado burgués mediante la emisión de
empréstitos (ver Empréstitos del Estado). El crédito internacional abarca
las relaciones económicas entre los países capitalistas y se concede tanto
en forma de crédito comercial como en forma de crédito bancario. Constituye
un arma de la lucha competitiva entre los capitalistas de los diversos
países por los buenos mercados de venta, por la inversión más rentable del
capital, por las fuentes de materias primas baratas. Los estados
imperialistas utilizan este crédito para sojuzgar económica y políticamente
a los pueblos de los países poco desarrollados y coloniales: el crédito
internacional constituye uno de los más importantes medios de
enriquecimiento de la burguesía imperialista a costa de explotar a los
trabajadores de otros países. El crédito de consumo es el que conceden los
capitalistas a la población para que compre a plazos los artículos de uso
personal. Su desarrollo dentro del capitalismo moderno está relacionado con
la limitada demanda solvente de los trabajadores, con las dificultades de
venta de las mercancías. Todas las formas de crédito, bajo el capitalismo,
favorecen el desenvolvimiento de la producción capitalista y hacen que las
contradicciones del capitalismo se agudicen.