CRÉDITO SOCIALISTA INTERNACIONAL: una de las formas efectivas de
colaboración y ayuda mutua económica entre los países socialistas. Las
relaciones crediticias entra dichos países se basan en los principios de
igualdad letal de derechos entre las partes y se utilizan para acelerar el
auge de la economía de los países que forman el sistema económico socialista
mundial. Los países socialistas se conceden mutuamente créditos a corto y a
largo plazo, tanto en dinero como en mercancías. Los créditos se otorgan en
las condiciones más favorables, a un interés que no pasa por termino medio
del 2 % anual. Los plazos de amortización de los créditos se establecen en
dependencia de su carácter y finalidad, del importe del crédito y de la
situación del Estado prestatario. Para el fomento de la economía de los
países socialistas tienen singular importancia los créditos a largo plazo,
los cuales por una parte crean las premisas para que aumenten los fuentes
interiores de acumulación en los países prestatarios y, por otra parte,
hacen pasible que se den las condiciones indispensables para formar las
fuentes materiales de amortización de los créditos. Los créditos a largo
plazo, por su resultado económico final, constituyen, en cierto modo, una
redistribución de inversiones básicas en escala del sistema económica
socialista mundial. En los últimos años van adquiriendo creciente
trascendencia los créditos a largo plazo con un determinado fin, concedidos
por unos países socialistas a otros para crear unos potenciales concretos de
producción. Esta nueva forma de crédito permite a los países prestatarios
acelerar el desarrollo de las ramas de la industria nacional que requieren
elevadas inversiones de capital, y a los países acreedores asegurarse el
abastecimiento, por largo tiempo, de materiales que les son necesarios (ante
todo de la industria extractiva) con menores gastos en inversiones básicas.
También se desarrolla la concesión colectiva de créditos por parte de los
países socialistas con miras a la creación de empresas y obras que se
levantan sobre la base de la especialización internacional y de la
cooperación en la producción. Abre grandes posibilidades para seguir
ampliando las relaciones crediticias entre los países del campo socialista
la creación del Banco Internacional de los países miembros del C.A.M.E.
(Consejo de Ayuda Mutua Económica) ,centro colectivo de cuentas y créditos
entre los estados que forman parte de dicha organización económica
internacional.