COORDINACIÓN DE LOS PLANES ECONÓMICOS DE LOS PAÍSES SOCIALISTAS:
coordinación conjunta y voluntaria de los planes económicos de los estados
socialistas orientada hacia la máxima utilización de las ventajas políticas
y económicas del sistema socialista mundial de economía para asegurar la
rápida victoria del socialismo y del comunismo. Facilita la aplicación de
una política económica coordinada entre los partidos comunistas y obreros
sobre la base del profundo análisis de las posibilidades y necesidades del
desarrollo económico de los países socialistas. Esta forma totalmente nueva
de relaciones económicas internacionales ha podido surgir tan sólo como
resultado de la formación de la comunidad mundial de países socialistas. La
necesidad de coordinar los planes económicos de los países socialistas es
dictada por la ley económica objetiva del desarrollo planificado de la
economía socialista. La utilización de dicha ley en el marco de la comunidad
socialista mundial mediante la coordinación de los planes económicos,
permite acelerar los ritmos de desarrollo económico de los países
socialistas, ofrece amplias posibilidades de maniobrar con los recursos
económicos, permite organizar la producción con unos gastos mínimos.
Coordinar los planes corrientes y los planes de perspectiva de la economía
nacional constituye uno de los métodos de trabajo del Consejo de Ayuda Mutua
Económica. Como pone de manifiesto la experiencia de la actividad conjunta
de los países que forman parte de esta organización económica internacional
la coordinación abarca, en primer lugar, las ramas fundamentales de la
producción en las que la especialización internacional y la cooperación
desempeñan un papel importante, así como también el transporte al servicio
del comercio exterior (ver División socialista internacional del trabajo).
La coordinación de los planes económicos contribuye a consolidar la economía
socialista mundial. Así, el desarrollo de la colaboración económica entre
los países que forman parte del Consejo de Ayuda Mutua Económica ha hecho
posible que se elaborasen conjuntamente varias importantes cuestiones que
facilitan el desarrollo múltiple de sus economías. Por otra parte, dicha
coordinación no sólo no coarta la iniciativa económica de los diversos
países, sino que, por el contrario, la estimula. Permite aprovechar mejor y
más cabalmente todas las posibilidades de producción tanto para el
florecimiento de la economía de cada uno de los países socialistas como para
acelerar el desarrollo de la economía socialista mundial en su conjunto.