COOPERACIÓN DE LAS EMPRESAS BAJO EL SOCIALISMO: lazos de producción entre
empresas socialistas ocupadas en la elaboración conjunta de un determinado
producto, aunque conservan su independencia económica y especializan su
labor. La ventaja de la producción mancomunada estriba en que, combinada con
la especialización de las empresas contribuye en gran medida a que se
utilicen de manera racional los potenciales de producción y se facilita el
progreso técnico, el crecimiento de la productividad del trabajo, la mejora
de la organización y de las condiciones de trabajo. La cooperación se halla
condicionada por el desarrollo de la especialización de las empresas. Al
mismo tiempo, el aumento del nivel de especialización de la producción (ver)
presupone que la cooperación entre las empresas se amplía por todos los
medios. La cooperación y la especialización de las empresas, a la vez que
hacen más fácil introducir en masa la mecanización compleja y la
automatización, exigen que eleven su preparación los obreros, los ingenieros
y técnicos, así como los dirigentes de la economía. Las formas concretas de
cooperación de las empresas dependen de las peculiaridades de tal o cual
rama de la industria. La cooperación puede ser de distrito o entre
distritos. En el primer caso, los lazos de producción de las empresas se
circunscriben al territorio de un distrito económico. En el segundo caso,
abarcan a varios distritos económicos de una república o del país. En
igualdad de condiciones, la cooperación más eficaz económicamente es la de
distrito, pues reduce los transportes no racionales y los plazos de entrega,
abarata la producción de los artículos. Este tipo de cooperación presupone
el múltiple desarrollo de los distritos económicos. La cooperación puede
establecerse asimismo en una rama de la industria (de una rama) o en
distintas ramas de la producción (de varias ramas). Al elegir la forma
concreta de la cooperación, se tiene en cuenta el efecto económico.