CONSUMO: utilización del producto social pare satisfacer tanto las
necesidades de la producción como las necesidades personales de los
individuos. El consumo productivo integra directamente el proceso de
producción y significa que en dicho proceso se utilizan diversos medios de
producción (máquinas, instrumentos, combustible, materias primas,
materiales, etc.). El consumo no productivo o personal es el que el hombre
realiza al utilizar diversos productos para satisfacer sus necesidades
(artículos alimenticios, ropa, calzado, mercancías de amplio consumo, etc.).
El nexo entre la producción y el consumo se halla condicionado por la acción
de las leyes económicas del modo de producción dado. Los eslabones de enlace
entre la producción y el consumo son el intercambio y la distribución. Bajo
el capitalismo, entre la producción y el consumo surge una contradicción
antagónica, el segundo va retrasándose de la primera, lo cual aparece con
singular claridad durante las crisis económicas de superproducción, cuando
masas enormes de mercancías quedan sin vender, se deterioran y estropean por
completo, a la vez que las masas trabajadoras, debido a su empobrecimiento,
no pueden adquirir esas mercancías. En las condiciones del imperialismo,
esta contradicción se agudiza aun más. Bajo el socialismo, la producción se
halla orgánicamente vinculada al consumo, y la sociedad socialista subordina
de manera planificada la producción a la satisfacción más completa de las
necesidades materiales y culturales de los trabajadores. En la sociedad
socialista, la contradicción entre el crecimiento de las necesidades de las
masas y el nivel de producción alcanzado, se resuelve de manera planificada
desarrollando incesante y rápidamente la producción socialista, que asegura
el crecimiento constante del consumo de los trabajadores.
Ver también
El consumo