CARÁCTER SOCIAL DEL TRABAJO: forma social del trabajo que aparece cuando los
hombres intercambian sus actividades o los resultados de ellas en las
condiciones del trabajo en común o de la división social del trabajo. “Tan
pronto como los hombres, de tal o cual modo, trabajan los unos para los
otros, su trabajo asume una forma social” (C. Marx). El trabajo siempre
posee carácter social, pero, según sea el modo de producción, el carácter
social del trabajo se manifiesta de manera distinta. Así, en el régimen de
la comunidad primitiva, los hombres, en virtud del nivel extraordinariamente
bajo en que se encontraban las fuerzas productivas, se veían obligados a
trabajar en común, y el carácter social de su trabajo se presentaba en forma
directa. En las condiciones de la economía mercantil, con la existencia de
la propiedad privada sobre los medios de producción —factor que desunía a
los productores, el trabajo de cada individuo aparece directamente como
trabajo privado. El carácter social del trabajo de los productores
individuales, separados, sólo se manifiesta en el mercado, en el cambio
donde tiene que recibir un reconocimiento social. El trabajo del productor
individual de mercancías revela su significado social únicamente a través de
la forma de trabajo abstracto. Por lo tanto, en este caso existe una
contradicción entre el trabajo privado y el trabajo social de los
productores de mercancías. Bajo el capitalismo, besado en la explotación del
trabajo asalariado dicha contradicción adquiere la forma de contradicción
entre el carácter social del proceso de producción y la forma capitalista
privada de apropiación. Bajo el socialismo, el trabajo posee un carácter
directamente social. Mas, a diferencia de lo que sucedía en el régimen de
comunidad primitiva, el carácter directamente social del trabajo socialista
se halla condicionado por el alto nivel de desarrollo de las fuerzas
productivas, por la propiedad social sobre los medios de producción y por el
desenvolvimiento planificado de la economía. Debido a estas causas, el
trabajo de cada individuo que participa en la producción socialista es
planificado por la sociedad, y desde el primer momento aparece como una
particularidad del trabajo social global.