BASE
MATERIAL Y TÉCNICA DEL COMUNISMO: producción altamente desarrollada en
todas las ramas de la economía y basada en la plena electrificación del
país, en el empleo máximo de la química en la economía, en la mecanización
múltiple y en la automatización en gran escala de los procesos de
producción, de suerte que queda asegurada la edificación de la sociedad
comunista en lo fundamental. Crear dicha base constituye el problema
esencial y decisivo en el proceso histórico de la transición de la fase
inferior de la sociedad comunista a su fase superior. Lo que ante todo forma
el contenido físico de la base material y técnica del comunismo es un
sistema de producción muy perfeccionado técnicamente, que comprende los
instrumentos y medios de trabajo de las diferentes ramas de la economía
nacional. La existencia de semejante sistema, a la par de un alto nivel
cultural y técnico los trabajadores, es capaz de asegurar un elevado
rendimiento del trabajo social, una abundancia de bienes de vida
indispensable para establecer su distribución según las necesidades, es
susceptible de convertirse en la base necesaria para que se fusionen los dos
tipos de propiedad social en la propiedad comunista única de todo el pueblo,
para que cristalicen y se desarrollen las relaciones sociales comunistas. La
construcción de semejante base material altamente desarrollada de la
sociedad comunista presupone, en calidad de condición obligatoria: la plena
electrificación del país y, partiendo de ella, el perfeccionamiento de la
técnica, de la tecnología y de la organización de la producción social en
todas las ramas de la economía nacional; la mecanización compleja de los
procesos de producción, automatizándolos cada vez con mayor amplitud; la
aplicación de la química en gran escala a la economía nacional; el intenso
desarrollo de nuevas ramas de la producción eficientes económicamente, de
nuevos tipos de energía y materiales; la utilización íntegra y racional de
los recursos naturales, materiales y laborales; la unión orgánica de la
ciencia con la producción y ritmos rápidos de progreso científico-técnico;
un elevado nivel cultural y técnico de los trabajadores; superar en buena
medida a los países capitalistas más desarrollados en cuanto a la
productividad del trabajo, condición cardinalísima de la victoria del
régimen comunista. La construcción de la base material y técnica del
comunismo va indisolublemente unida al desarrollo del elemento principal de
las fuerzas productivas, el hombre de formación integra y armónica, del que
depende el establecimiento mismo de un sistema de producción muy
automatizado en todas las ramas de la economía, lo mismo que la utilización
eficiente del mismo. La creación de la base material y técnica del comunismo
ha de servir de punto de partida para realizar hondas transformaciones en la
estructura social y económica de la sociedad, para convertir el trabajo en
la primera necesidad vital del hombre, para trocar en comunistas las
relaciones sociales socialistas. A medida que se crea la base material y
técnica del comunismo, el proceso de producción se libera cada vez más del
limitado mareo de las condiciones naturales, en particular de las limitadas
fuentes de recursos energéticos. Ello presupone, al mismo tiempo, que el
proceso de producción se libera en medida creciente de la necesidad de
poseer un arsenal de materias primas, gracias a los éxitos, cada día
mayores, de la química moderna en la creación de materiales sintéticos con
propiedades previamente establecidas; presupone que dicho proceso se libera,
asimismo, de las condiciones climáticas y naturales que limitan el progreso
de las fuerzas productivas, sobre todo en la esfera de la agricultura. El
proceso de creación de la base material y técnica del comunismo se da a la
par que los procesos de producción, cada vez más amplios y complicados, se
liberan de las limitadas posibilidades naturales del propio hombre, de su
fuerza física, de la agudeza de su vista, de su velocidad de reacción, del
grado de solidez de su memoria, etc.; tal liberación irá en aumento de día
en día gracias a la introducción creciente del sistema de máquinas de
dirección automática de la electrónica, del sistema de teledirección, etc.
Resulta, pues, que crear la base material y técnica del comunismo significa,
prácticamente, dar un salto gigantesco en el desarrollo de las fuerzas
productivas del país, llevarlas a un auge jamás visto, y conduce a un
aumento radical de las posibilidades de modificar la naturaleza en el
sentido deseable para la sociedad. Esto presupone, a su vez, aplicar los
resultados de la ciencia de vanguardia en gran escala y en todas partes, a
todas las ramas de la economía nacional, transformar poco a poco dicha
ciencia en una fuerza productiva directa. El programa del P.C.U.S. ha
expuesto de manera fundamentada cuáles son las etapas sucesivas que han de
llevar a la creación de la base material y técnica del comunismo, cuáles son
las leyes que rigen el desarrollo de dicha base, y ha determinado, también,
cuál es el nivel de la producción material que la Unión Soviética ha de
alcanzar en el decurso de dos decenios (1961-1980). Como resultado del
progreso de esos veinte años, la Unión Soviética llegará a una producción
industrial dos veces mayor que la de hoy en todo el mundo no socialista. La
base material y técnica del comunismo no copia la estructura de la economía
de los países capitalistas más desarrollados, sino que se crea teniendo en
cuenta la necesidad de distribuir con acierto los fuerzas productivas, de
desenvolver armónicamente todas las ramas de la economía nacional, de
aprovechar para la economía las nuevas fuentes de materias primas que se
descubren, sin olvidar los intereses de todo el sistema socialista mundial.
La base que sirve de punto de partida para construir los fundamentos
materiales del comunismo estriba en la poderosa economía del socialismo
forjada durante los años de Poder Soviético (ver Base material y técnica del
socialismo). En el camino para resolver la tarea planteada señala una etapa
importante el plan septenal de desarrollo de la economía nacional de la
U.R.S.S. (1959-1965); los índices de su cumplimiento son una prueba de que
se aplica con éxito el plan elaborado para la construcción de la base
material y técnica del comunismo.