ARISTOCRACIA OBRERA: capa alta, relativamente pequeña, de la clase obrera;
está constituida por obreros — a menudo altamente calificados— de los países
capitalistas, obreros a quienes la burguesía logra sobornar gracias a las
superganancias de los monopolios. La aristocracia obrera aparece a mediados
del siglo XIX en Inglaterra, donde la burguesía obtenía beneficios inmensos
explotando cruelmente a los pueblos coloniales. En la época imperialista, se
crea la base económica para que en varios países resulte posible sobornar a
la capa alta de la clase obrera. Para efectuar este soborno, el capital
monopolista se vale de diversos métodos: eleva el salario a ciertos
trabajadores, proporciona buenos puestos a la aristocracia y a la burocracia
obreras en el aparato estatal y en los sindicatos, les da participación en
las ganancias, etc. La burguesía imperialista y sus ideólogos, comprando a
cierto sector del proletariado, intentan escindir a la clase obrera,
corromper su conciencia. Cuando se forma la aristocracia obrera, la unidad
de clase se resquebraja. Dicha aristocracia y la burocracia obrera que
reciben unas migajas de las enormes ganancias que percibe la burguesía
monopolista, constituyen el apoyo social más importante de los socialistas
de derecha y del oportunismo en el movimiento obrero, son el vehículo de la
influencia burguesa en el proletariado. A medida que se agudiza la lucha de
clases y la autoconciencia de la clase obrera se eleva, a medida que
aumentan la influencia y el papel de los partidos comunistas y obreros, la
aristocracia obrera va perdiendo su apoyo en las masas. En la etapa presente
de la crisis general del capitalismo, la oligarquía financiera, sobre todo
en países como los Estados Unidos, la República Federal Alemana, Inglaterra,
Francia, etc., a la par de los métodos de violencia y represión contra la
clase obrera y el movimiento revolucionario, utiliza distintos
procedimientos para engañar y corromper a la clase obrera y sus
organizaciones. Como se indica en el Programa del P.C.U.S., “recurre al
soborno de la capa alta de los sindicatos cooperativas y otras
organizaciones, aumenta la burocracia obrera concediéndole cargos lucrativos
en la industria, en los organismos municipales y en el aparato estatal”.